Archivos del mes: 30 julio 2013

Esclavo de Dios: una película pacifista

860 Esclavo de Dios

Por Jesús María Aguirre sj, 10/07/2013

Aun cuando siempre un pequeño escándalo sirve para incrementar la taquilla, y así ha ocurrido en Venezuela con algunas películas como “El último tango”, “Ledezma: el caso Mamera”, “Manuel” o “La última tentación”, los riesgos económicos son grandes cuando debido a las presiones políticas y/o religiosas, las mismas son sacadas de la exhibición –Ledezma: el caso Mamera– o confinadas a la clasificación pecaminosa “D”  –Manuel–.

Solamente recuerdo el caso de una película sobre un tema político internacional, “La batalla de Argel” de Gillo Pontecorvo sobre la independencia de Argelia, que tuvo la desdicha de ser secuestrada en Caracas por la Disip cuando estaba a punto de exhibirse. La razón era que podía incitar a la violencia y a la legitimación de la guerrilla urbana. Eran otros tiempos. Hoy puede verla aquí.

Ante las diatribas surgidas en torno a la película Esclavo de Dios, e incitado por mi interés por el tratamiento del conflicto palestino-israelí y los sesgos antireligiosos denunciados, asistí el día de su estreno en el Centro Paraíso con poca gente.

http://youtu.be/RffA063dw-k

Después de los trailers atronadores, salpicados de publicidad de comida chatarra, comenzó la exhibición del corto “Palestina y otros relatos”, que es un lamento de la opresión sufrida por una palestina, que actualmente vive en Venezuela y que revela a una mujer encomiable desde todo punto de vista. La factura del documental del grupo La Taguara Fílmica es del tipo “cine imperfecto”, pero su intención laudable.

http://youtu.be/_qwe9wd2Rk4

Ya despejada la realidad con el lente oficial, y clarificado que los israelitas son los malos, por si el siguiente filme a exhibirse lo pusiera en duda, comenzamos a disfrutar de la película, que fuimos a ver con respeto y sin comer cotufas.

En conclusión, me encontré con una buena película, con excelente actuaciones, un montaje trepidante, políticamente pacifista y religiosamente antifundamentalista. Cuestiona todo tipo de maniqueísmo ideológico y el film confirma la declaración que hiciera el director a un periodista: “No creo que ningún Dios autorice a hacer muchas cosas…”. El leitmotiv permanente en el que se desenvuelve la trama de venganza bilateral entre los extremistas -el Mossad no queda legitimado en sus actuaciones- son los niños del entorno, los ciudadanos comunes y la posibilidad del reconocimiento mutuo y aun del perdón.

Por otra parte, no creo que el espectador común con sano juicio dé por sentado que Venezuela acoge sistemáticamente a terroristas, pues ni siquiera el terrorista de ficción es venezolano, como supuestamente lo era Carlos el Chacal en el film correspondiente, ni tampoco aparecen indicios de connivencia con mandos policiales o militares venezolanos.

Recordaba varios filmes situados en el marco del conflicto del Medio Oriente como “Intervención divina” de Elia Suleiman (2002), que denuncia a través de una historia de amor los controles del ejército israelí entre Jerusalén y la ciudad palestina de Ramallah; también “Oh Jerusalén” de Elie Chouraqui (2006), que recrea la creación del Estado de Israel, inspirado en el libro de Larry Collins y Dominique Lapierre (2006); y más próximamente  “La mujer que cantaba” de Denis Villeneuve sobre la obra teatral Wadji Mouawad (2011), que refleja las secuelas de un conflicto extenuante, en que una libanesa cristiana asesina en un acto de inmolación  al líder de la Falange Cristiana del Líbano.

Sobra decir que tras la exhibición de todas estas películas, a pesar de los equilibrios ideológicos que hicieron sus creadores con intenciones pacifistas, siempre se suscitó la discusión sobre los sesgos políticos, hecho natural en una cultura abierta a las interpretaciones en marco democrático, que respeta la pluralidad.

La novedad actual es que asistimos a una forma de pedagogía fílmica, que no consiste en adiestrar a los espectadores en la lectura del filme, sino en anteponer un corto o un mediometraje para contrarrestar el posible efecto nocivo de la recepción como si los espectadores fueran infantes.

Es decir, que si en televisión le avisan que este programa tendrá que ser visto con el acompañamiento de los papás o representantes, ahora en las salas de cine, para ahorrar el trabajo a los representantes y a los incultos, no solamente se clasificarán las películas como antes, sino que el papá Estado les orientará sobre cómo debe verse la película en cuestión.

Así que ya no hará falta un cura como en “Cinema-Paradiso” para interceptar unas imágenes pecaminosas, ni unos insertos sobre la imagen, señalando las mentiras sionistas e imperialistas según el funcionario de turno, sino que se equilibrará la exhibición de las películas con un contrapunto fílmico, que, según sea el caso, bien puede estar al comienzo, al medio, o quién sabe si al final, si los espectadores no se escabullen antes.

Por fin, reconociendo la cooperación familiar en la producción (José Ramón Novoa) y en el casting (Elia Schneider) sentimos que Joel Novoa con su dirección se destaca entre las mejores promesas de nuestro cine y es de agradecer que el CNAC haya colaborado parcialmente en la financiación del film, antes de este último exabrupto.

http://sicsemanal.wordpress.com/2013/07/10/esclavo-de-dios-una-pelicula-pacifista/

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SICAD

852 BCV Logo

The Wolf: “Well, let’s not start sucking each other’s dicks quite yet”
Quentin Tarantino … Pulp Fiction 1994

Por José Ramón Acosta, 23/07/2013

Primero fue la noticia de la reactivación del SICAD, luego, la noticia de que todos los trámites de CADIVI se realizarán vía Internet, en fin el gobierno está flexibilizando el control de cambio. Esto es evidencia irrefutable de que el control falló en el logro de sus objetivos, pero la población en vez solicitar la eliminación de una vez por todas del control de cambio, la respuesta de los venezolanos es de alegría, que digo alegría, es de Euforia. ¿Cómo es posible que el gobierno todavía no ha soltado un sólo dólar y la alegría se siente en el ambiente? Por eso es que gobierna quien gobierna. Porqué los venezolanos nos contentamos con migajas de lo que debería ser nuestro, en decir no tenemos claro cuáles son nuestros derechos.

Los venezolanos tenemos derecho a libertades económicas y a preservar el valor de nuestros activos (para no decir preservar el valor de nuestra riqueza, porque parece que la palabra riqueza es una grosería) los venezolanos tenemos el derecho a reglas claras y esto sólo se logra con una moneda dura.

Ahora bien nadie reclama la eliminación del control de cambio, nos conformamos con que nos den algunos dólares si queremos viajar y con que el trámite, en extremo engorroso, sea ahora más sencillo.

Yo les digo cual es el trámite que yo quiero: yo quiero poder ir a un banco y cambiar todos lo bolívares que yo quiera por la moneda de mi preferencia. Ese es el CADIVI que yo quiero, cualquier otra cosa no me alegra, sino que me entristece.

El problema es tan grave que la gente no tiene claro el objetivo, en esto, hemos fracasado los economistas. Los venezolanos desean cómo objetivo de política monetaria la llamada “estabilidad el tipo de cambio” cuando ese objetivo es absurdo, este no puede ser un objetivo porque la estabilidad el tipo de cambio no es una causa, es una consecuencia. Esto es como decir yo quiero que el paciente siempre tenga temperatura de 37 grados, ¡claro!, pero ¿si el paciente se enferma?, el problema no es la variación de la temperatura, sino la enfermedad que produjo esta variación de temperatura. ¿Tú sabes cuando la temperatura del paciente es estable? ¡Cuando esta muerto! De modo que la estabilidad del tipo de cambio no debería ser un objetivo de política monetaria, o al menos no debería ser un objetivo primario. Pero esto tampoco lo dice ningún economista.

El objetivo debe ser la libertad económica, el respeto por la propiedad privada de los individuos. Una vez alcanzado esto, les garantizo que el tipo de cambio será estable. Y si no lo es, eso no será importante, Ud. podría defender su riqueza (del tamaño que sea) en la moneda de su preferencia.

Ahora bien, vamos a explicar qué es el control de cambio. Para ver si esta vez se entiende lo voy a explicar con una parábola.

He invitado a unos amigos a mi casa a jugar dominó. Al llegar les cambio, los bolívares que tienen por billetes de monopolio. Los billetes de monopolio les permiten jugar dominó, adquirir algunas de las bebidas que se ofrecen mientas dura el juego y también adquirir tequeños, que mi esposa está friendo. La fiesta esta tan buena que dura más de lo esperado, En algún momento se acaba la comida, digamos el aceite para freír los tequeños, Uds. me dicen: “toma los billetes de monopolio (que han ganado jugando dominó) y danos bolívares, que vamos a salir a comprar aceite, harina de maíz pre cocida y papel de baño” (que también se acabó), yo les digo, no vale. Tienen que esperarse que mi hijo (ministro de importación) salga y compre lo que Uds. necesitan. Ustedes y más importante, su capital, están encerados en mi apartamento. Si pueden salir de vez en cuando, llenando unas carpetas complicadísimas, les cambio algo de sus billetes de monopolio por dinero valido fuera de mi apartamento. Es decir dinero de verdad. Bueno, Venezuela con control de cambio, es cómo si mi apartamento midiera 916.445 km².

Bueno ese es el control de cambio. Una situación en la que el gobierno nos da unos billetes que sólo pueden ser usados en Venezuela. El bolívar ha perdido la convertibilidad, Ud. no puede cambiar un bolívar por divisas. Los bolívares sólo le sirven mientras Ud. esté dentro de la Republica Bolivariana de Venezuela. Así cómo los billeticos de monopolio sólo le sirven dentro de mi apartamento. Yo no les digo que vayan y reclamen sus derechos económicos cómo el derecho a la libre convertibilidad de la moneda pero por lo menos “let’s not start sucking each other’s dicks quite yet”.

En twitter: @joseramonacosta

Tomado de:

http://hechosyopiniones.com/2013/07/23/sicad/

La vinotinto puede despolarizar a Venezuela

850 Vinotinto

Por Piero Trepiccione, 22/07/2013

No le fue nada fácil a Nelson Mandela llevar a cabo la reunificación de su país, Sudáfrica, luego de tantos desencantos y atropellos. Una sociedad profundamente dividida por décadas y sometida a uno de los regímenes más oprobiosos que la humanidad ha conocido: el apartheid, que condenaba a vivir segregada a la población originaria de ese territorio multiétnico.

No obstante, gracias a la sapiencia de un hombre que pasó buena parte de su vida encerrado en cárceles y que descartó completamente cualquier deseo de venganza, se pudo promover una de las experiencias de resolución de conflictos más sabias que se conozca hasta ahora. Y uno de los mecanismos utilizados estratégicamente para lograr tal objetivo fue el deporte; en este caso particular, el rugby, una disciplina poco conocida y practicada en Venezuela, pero que es el delirio en otras naciones como Francia, Australia, Inglaterra, Nueva Zelanda y por supuesto Sudáfrica. Además, tiene su propio mundial para deleite de sus seguidores en la órbita global.

Mandela vio en perspectiva el potencial de un mundial de esa disciplina en su país y aunque sus compañeros no eran fanáticos de este deporte ya que lo consideraban parte de lo que más odiaban de la raza afrikáner que los oprimía, logró impulsar un solo sentimiento nacional en torno al equipo nacional de Sudáfrica donde confluyeron todas las razas contribuyendo a erradicar cualquier desconfianza y deseo de venganza entre ellas.

En Venezuela tenemos un equipo de fútbol nacional al que se le denomina “la vinotinto” que cuando juega despierta las pasiones de tirios y troyanos. Difícilmente haya alguien en el país que no se emocione cuando la vinotinto entra en acción, sean de un bando político o de otro. Este podría ser el punto de partida para la reunificación nacional; superando con creces los años de cruenta e intolerante polarización política.

En las circunstancias actuales, por el bien de la economía del país, por el bien de los más humildes, necesitamos un rumbo único con el apoyo de todas y todos. La Vinotinto puede servir de marco a una estrategia de acercamiento y diálogo para afrontar los grandes retos de la sociedad venezolana apuntando en una sola dirección. Los líderes del país tienen la palabra…

http://sicsemanal.wordpress.com/2013/07/22/la-vinotinto-puede-despolarizar-a-venezuela/

De navíos y algo más

849 De navíos, ron y chocolate

Por Eddie Ramírez, 18/07/2013

El excelente documental “De navíos, ron y chocolate” narra una de las tantas gestas de emigrantes que adoptaron esta Tierra de Gracia como su país. En este caso se trata de los corsos que llegaron a estos lares en búsqueda de mejores opciones y que con su ingenio y perseverancia contribuyeron a nuestro desarrollo. La directora Malena Rocayolo y su equipo hicieron un trabajo muy profesional que nos narra los exitosos casos del ron Carúpano que tiene fama mundial y del cacao de Paria que se disputan todos los chocolatiers de prestigio. Las familias Prosperi, Franceschi y otras perseveraron en contra de un ambiente que no siempre fue favorable y nos legaron productos que constituyen orgullo de los venezolanos. Los corsos no se limitaron al Estado Sucre, sino que también se aventuraron a sembrar café en Caripe, estado Monagas, y a explotar el caucho, el balatá y el oro en el Estado Bolívar, llegando hasta los Andes. Recordar las contribuciones de los Grisanti, Leoni, Angeli, Consalvi y otros es hacer justicia.

Divulgar a las nuevas generaciones las contribuciones de los inmigrantes es importante. Quizá muchos de nuestros jóvenes no se percatan que Venezuela sería un país muy atrasado si no hubiesen llegado a nuestras costas varias oleadas de españoles, portugueses e italianos. La agricultura, ganadería, industria manufacturera, carpintería, construcción, comercio y las letras lograron un gran avance gracias a esa inmigración.

Los ya citados dieron un gran impulso al país tanto por su calidad, como por su elevado número. A ellos hay que agregar la contribución de judíos, árabes, colombianos, alemanes, chinos, argentinos, chilenos, peruanos y centroeuropeos. El caso de los cubanos es diferente, con excepción de quienes llegaron a la caída de Batista. Ciertamente algunos médicos comunitarios y entrenadores cumplen una loable labor, pero es necesario conocer el costo y, desde luego, es inaceptable la presencia de militares y de otros funcionarios que se inmiscuyen en nuestros asuntos.

Por encargo de Lagoven, Malena produjo hace algún tiempo una serie de documentales titulados “Nuestros inmigrantes”. Ojalá realice otros para que las nuevas generaciones capten la importancia de quienes llegaron en navíos. Esto es particularmente pertinente en tiempos donde el régimen intenta descalificaciones y promueve que hijos de esos inmigrantes y también venezolanos de varias generaciones emigren en búsqueda de oportunidades que aquí se cierran por el irrespeto a la propiedad privada y por la inseguridad.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Mercosur: ¿interés ideológico o comercial?

846 Mercosur logo

Por Jesús Alexis González, 19/07/2013

Discurrir sobre el interés subyacente de Venezuela por ingresar—como en efecto logró—al Mercado Común del Sur (Mercosur) obliga, por una parte, a ponderar sobre la inconveniente salida del país en 2006 de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), bajo el argumento que Colombia y Perú tenían la intención de firmar—como en efecto sucedió—tratado de libre comercio con EEUU, e inclusive en junio de 2012 crearon con Chile y México la Alianza del Pacífico; es de recordar que Venezuela en la CAN, con la presencia de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, alcanzó balanzas comerciales superavitarias de forma continua; lo cual no impidió que desde 2004 procurara un acercamiento con Mercosur. Por otra parte, ha de juzgarse nuestras reales posibilidades de alcanzar en Mercosur la interdependencia y complementariedad económica con el resto de los países miembros; comportamiento que estará monitoreando permanentemente por el bloque a la luz del crecimiento económico que experimente, lo cual ha de inducir drásticos cambios en su actual política económica que pone énfasis en el denominado Socialismo del Siglo XXI, en abierta contradicción con los principios de libre comercio que enarbola Mercosur. A tenor de lo expuesto, puede inferirse la poca importancia que estaría prestando Venezuela al hecho económico-comercial, ya que el sólo retiro de la CAN afectó las exportaciones no petroleras y la diversificación de la economía.

Interés ideológico: La incorporación de Venezuela (luego de haber suscrito el 04/07/2006 el Protocolo de Adhesión) enfrentó la resistencia de Brasil y Paraguay alegando dudas de su comportamiento en relación al libre comercio; distinto a Uruguay (1,2% de la población) y Argentina (14,9% de la población) quienes ratificaron el Protocolo el 11/2006 y 12/2006 respectivamente; mientras que el Senado de Brasil (70,6% de la población) lo ratificó tres años después (12/2009) luego de soslayar la opinión referida a que Venezuela (10,8% de la población) pese a ser democrático en su origen, exhibía una actitud personalista y autoritaria en su desempeño a lo interno y una retórica nacionalista e intervencionista a lo externo. El Senado de Paraguay impidió por mucho tiempo la ratificación de Venezuela como miembro pleno (es obligante el voto favorable de todos los países miembros) por considerar que su Gobierno mostraba una falta de democracia; impedimento que giró “sorpresivamente” luego que el 29/06/2012 Mercosur resolvió la suspensión de Paraguay bajo la tesis que el 22/06/2012 (¡6 días antes!)  se había suscitado un “golpe de Estado parlamentario” ante la destitución del Presidente con una votación 39 a 4 en total legalidad constitucional; facilitando que el 30/07/2012 (¡un mes después!) se reunieran en forma “plena” para aprobar la incorporación de Venezuela, lo cual se llevó a cabo el 12/08/2012 (¡ a 6 años de haber suscrito el Protocolo!); momento que en opinión de expertos prevaleció lo político sobre lo jurídico, afirman igualmente que su ingreso era para impulsar el izquierdismo en la integración del sur.

Interés comercial: Venezuela dentro de Mercosur redunda en obvios beneficios para Brasil y Argentina, ante el aumento en su intercambio comercial gracias a la incorporación de un mercado con alto poder de compra y marcadamente dependiente de las importaciones; siendo que en Venezuela en 2012 más del 14% de las importaciones totales se vinculó con alimentos (del total importado de Mercosur más del 52%  correspondió a alimentos). Es de resaltar que en el periodo 1999-2010 las importaciones venezolanas desde el Mercosur se situaron en unos $ 35.000 millones y en 2011 se ubicaron en  unos $ 4.500 millones; mientras que sus exportaciones no petroleras se ubicaron en unos $ 2.000 millones (1999-2010) y en $ 370 millones en 2011, escenario donde la participación privada fue de un 52%. En cuanto a la Inversión Extranjera Directa hacia Mercosur, en 2012 se situó en $ 84.022 millones, participando Venezuela con 3,8%; Brasil con 77,7%; Argentina con 14,9%; Uruguay con 3,3% y Paraguay con 0,3%.

Finalmente, hemos considerado pedagógico no expresar reflexión alguna como respuesta a la interrogante formulada como título del presente artículo, dejando el espacio para el criterio individual.

Economista Jesús Alexis González

@jagp611

El Grupo 6to. Poder cerrado por bloqueo de sus cuentas bancarias

Luego de los anuncios hechos por el director del Semanario 6to Poder, en el que anunciaba un cierre técnico, no sólo del semanario, sino también de los otros medios de comunicación, que están bajo la firma grupo 6to Poder, esto luego de que fueron congeladas las cuentas bancarias.

 

Así luce el portal web

858 El Grupo 6to Poder cerrado

Gas: ¿vapores de la fantasía?

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Por Eddie Ramírez, 16/07/2013

“A la vuelta de dos o tres años tendremos la fiesta del gas”, declaró Chávez hace catorce años. Hoy, todos los proyectos tienen un gran atraso e importamos gas de Colombia. Sin embargo, el régimen considera un logro participar en el Foro de Países Exportadores de Gas.

La Ley de Hidrocarburos Gaseosos permite que privados participen en este negocio, pero las trabas gubernamentales han limitado los avances. Comercialmente la demanda se centra en dos tipos de gas. El que viene en bombonas para uso doméstico se denomina Gas Licuado del Petróleo o GLP y es una mezcla de los gases propano y butano, obtenidos de la refinación del petróleo. El otro es gas metano, denominado gas natural, que se obtiene de yacimientos en los que se encuentra libre o bien asociado al petróleo; se distribuye por tuberías o puede ser exportado en barcos previa transformación en líquido. En Venezuela un 85% del gas que se extrae se encuentra asociado al petróleo. Los grandes yacimientos de gas libre se encuentran costa afuera.

Con respecto al gas de bombona son muchas las quejas de los usuarios sobre las dificultades para conseguirlo. Ello se debe a los frecuentes accidentes en las refinerías, a la escasez de los envases por no prever que la demanda ha aumentado y que es necesario sustituir las bombonas viejas. Además, después que estatizaron las empresas envasadoras y distribuidoras, sustituyéndolas por Pdvsa Gas Comunal, e han presentado todo tipo de problemas.

En cuanto a los proyectos de gas metano, el Plan de Negocios establecía que para el 2008 se debían de estar produciendo 10.300 millones de pies cúbicos por día(mmpcd), pero a la fecha apenas se producen 7.327 Recordemos algunas promesas: Luis Vierma, entonces Director de Pdvsa, declaró en el 2005 que “A principios del 2008 el gas del Mariscal Sucre llegara al mercado interno”. Rafael Ramírez en el 2006: “A partir de mayo del 2007 Colombia nos suministrará 150 mmpcd durante cuatro años, pero a partir del 2011 Venezuela le venderá a Colombia entre 150 y 200 mmpcd durante 16 años”. La realidad es que hoy en día Colombia nos vende 187 mmpcd. En el 2012, Eulogio Del Pino declaró: “Cardón IV debe estar produciendo 300 mmpcd en el primer semestre del 2013”. Todavía ni una molécula.

Con respecto a la locura de Chávez de construir un gasoducto hasta la Argentina, y vender el gas a menor precio que el que nos pagaría cualquier país desarrollado, el Director citado declaró en el 2006 que ese gasoducto es “conveniente geopolíticamente y es económicamente viable”. En relación al gas para vehículos (metano), el Plan de Pdvsa contemplaba que para el 2009 deberían estas acondicionados 500.000 vehículos, pero Pdvsa reconoce que hasta el 2012 solo llegó a 194.363. Hoy, el precio del gas se derrumbó y la demora en los proyectos de exportación hace muy difícil que podamos concretarlos. Contamos con grandes reservas (33.864 millones de barriles de petróleo equivalente) pero, recordando a Andrés Eloy, podemos afirmar que en manos de los rojos el gas solo ha sido “vapores de la fantasía”.

Como en botica: Rechazamos el acoso de la Fiscalía a Nelson Bocaranda para limitar la libertad de expresión.

¡No más prisioneros, ni exiliados políticos!

eddiearamirez@hotmail.com

Eddie Ramírez es miembro de Gente del Petróleo

Plebiscito o contienda local

840 Elecciones Municipales 2013

Por Vladimiro Mujica, 18/07/2013

Hay sectores de la MUD que ven las elecciones del 8-D como un acto para que se expresen los liderazgos locales.

Discutir el carácter de las venideras elecciones municipales desde el punto de vista puramente formal no es especialmente instructivo. De allí solamente se deriva la conclusión de que dada su condición de elecciones regionales, no revisten el carácter de una verdadera consulta popular sobre el estado de la nación y su gobierno.

Pero esa es solamente la verdad formal y, en cierto modo, histórica. La verdad política puede terminar por ser completamente diferente. En un país poseído por el paroxismo del centralismo más exacerbado y viviendo un estado de polarización extrema desde hace más de una década, cualquier consulta popular, y eso el chavismo lo entiende mejor que la oposición, puede terminar por convertirse en el punto de partida de eventos impredecibles.

La incertidumbre sobre lo que puede desencadenarse en Venezuela si el gobierno pierde las elecciones municipales de una manera contundente es una de las pocas cosas que comparten gobierno y oposición. La incertidumbre no proviene tanto del campo opositor, donde se ha trazado una clara línea de respeto a las salidas democráticas, sino más bien del campo chavista, donde los adversarios internos del madurismo pueden terminar de culpar al Presidente de haber dilapidado el inmenso capital político que les dejó Chávez. La predecible protesta de los sectores más militaristas y violentos del chavismo, e inclusive una conducta de desconocimiento abierto de una eventual derrota electoral, podría colocar a Maduro en una condición de mucha fragilidad y llevar al país a una situación de precaria gobernabilidad.

Para la alternativa democrática es un asunto de importancia central que las elecciones municipales sean percibidas como un plebiscito sobre la acción del gobierno y la exclusión de la mitad del país que no respalda el proyecto autoritario chavista. Esto es perfectamente viable si se logra la fórmula de oro de concertar y hacer converger la conflictividad popular con el acto electoral. Es necesario reconocer que Capriles, en su condición de líder fundamental de la alternativa democrática y jefe de campaña designado por la MUD, ha planteado el problema, pero todavía estamos lejos de ese objetivo. Siguen existiendo tendencias en la oposición, perfectamente respetables pero en este momento muy inconvenientes, que pretenden seguir viendo las elecciones de diciembre como un acto donde deben expresarse primariamente los liderazgos locales. Eso es verdad, pero es insuficiente. En un combate donde se nos va la vida como país no puede aceptarse el criterio de que las consideraciones locales deben privar de modo exclusivo sobre los grandes problemas nacionales.

En un país donde el poder y la institucionalidad han sido secuestrados por la oligarquía chavista hay que construir un lenguaje que transmita con claridad el mensaje de que quienes tienen todo el poder, y lo administran con el propósito de nunca abandonarlo, y no para servir a la gente, son responsables por el agravamiento de los males de Venezuela que ha ocurrido en esta década.

Bajo esa óptica, las elecciones municipales deben ser entendidas y vistas como escenarios y tribunas para denunciar lo que ocurre y hacer propuestas a nivel local pero hacerlo con una vocación nacional. Es, en el fondo, el mismo tema sobre el cual yo, y mucha otra gente, hemos insistido en relación con los conflictos sociales sectoriales, sean éstos de las universidades o de los sindicatos en Guayana: la protesta es una sola porque la causa de la misma es única. Solamente cuando se entienda la naturaleza multiforme de lo que se pretende combatir, es decir el proyecto de poder chavista, se terminará por actuar de acuerdo a las tremendas exigencias de estos tiempos.

Imaginemos que llegamos a unas elecciones “calientes” en diciembre. Unas en las cuales las protestas diarias que se suceden en Venezuela, y que el gobierno trata de silenciar acosando a los medios o imponiéndoles la autocensura, adquieran una vocería política única en el ámbito nacional y variada y diversa en los espacios regionales, con una sola visión compartida que haga evidente la confrontación con un centro único de poder y con un proyecto autoritario que se expresa en varios espacios de conflicto sobre los cuales es necesario actuar regionalmente. Ese será el momento en que terminará por percibirse que la alternativa democrática tiene, en verdad, un plan de recuperación y reunificación de Venezuela.

Que la posibilidad de convertir a las elecciones municipales en un plebiscito existe es algo que tenemos que considerar cuidadosamente cada vez que la trituradora de liderazgos que es la escena política venezolana irrumpe contra Capriles.

Indispensable es criticar para que las cosas mejoren, pero hay una línea que no debemos cruzar so pena de destruir todo lo que hemos avanzado en estos años tan difíciles para lo que queda de democracia y libertad en Venezuela.

Vladimiro Mujica es miembro de Compromiso Ciudadano

Juventud y Municipio

832 Juventud y Municipio

Por Carlos Romero M., 12/07/2013

La Ley del Poder Popular para la Juventud del año 2009, impone el deber a los jóvenes de participar de manera protagónica en la vida política, social, económica, educativa, cultural, deportiva, ecológica, en la defensa integral de la nación y otros ámbitos del interés público. La Ley mencionada agrega a la lista de deberes de la juventud venezolana, la participación activa y corresponsable en el desarrollo nacional, en asuntos de Estado y en el destino de las comunidades.

En este sentido, resulta interesante reflexionar sobre la oportunidad real y efectiva que tienen los jóvenes de cumplir con estas obligaciones, principalmente, desde el ámbito municipal, asumiendo que es el Municipio la unidad política primaria.

Es curioso que la Ley del Poder Popular para la Juventud sólo mencione al municipio en 4 oportunidades, al Alcalde y al Concejo Municipal en una sola oportunidad, tratándose de una Ley con 70 artículos, 3 disposiciones transitorias y 2 disposiciones finales.

Además, es igualmente curioso que en las competencias exclusivas de los Municipios previstas tanto en la Constitución como en la Ley no se mencionen en ningún momento a la juventud. Se mencionan a los niños, a la tercera edad y a las personas con discapacidad, pero no a los jóvenes.

La primera vinculación directa que se puede encontrar entre el Poder Público Municipal y los jóvenes del municipio es a través del Consejo Local de Planificación Pública, en la cual una representación de movimientos u organizaciones sociales juveniles pueden participar para incidir en el desarrollo local, pero, esa participación está condicionada al registro de las mismas en el Ministerio con competencia en participación ciudadana.

La segunda vinculación directa tiene que ver con la única mención que hace la Ley del Poder Popular para la Juventud del Alcalde y de los Concejales, cuando les otorga a éstos últimos, como es lógico, la competencia para dictar una ordenanza que sancione las violaciones a la Ley del Poder Popular para la Juventud y delega la potestad de sancionar a la primera autoridad civil del municipio.

La única oportunidad legal que los legisladores diseñaron para la participación efectiva de la juventud en el ámbito municipal es a través del Consejo Popular de Juventud Municipal, el cual incluso podría ser comunal o hasta parroquial. En este sentido es importante acotar que la Ley del Poder Popular para la Juventud hace mención expresa a la existencia de una jurisdicción comunal.

La creación, elección de sus integrantes y los requisitos formales deberían estar desarrollados en un reglamento, que aparentemente hasta la fecha de hoy no ha sido dictado. El registro que válida la existencia de estos Consejos del Poder Popular sea municipal, comunal, estadal o nacional, recae en la responsabilidad del Instituto Nacional del Poder Popular para la Juventud.

Así como en el Consejo Local de Planificación se exige un registro ante el Ministerio con competencia en participación ciudadana a aquellos movimientos u organizaciones sociales que se desarrollen en el ámbito juvenil, en el Consejo del Poder Popular para la Juventud Municipal, sólo podrán participar aquellos grupos organizados que estén debidamente registrados ante el Instituto Nacional del Poder Popular para la Juventud.

En conclusión el Consejo del Poder Popular para la Juventud Municipal se convierte en el espacio legal para que la juventud pueda cumplir con su obligación de participar en los asuntos públicos y para que también puedan ejercer su derecho a participar, obviamente, y como se puede desprender del espíritu del término “poder popular”, la participación que garantiza la Ley del año 2009 se orienta hacia la construcción del socialismo.

Pareciera que formal y legalmente corresponde al Poder Público Municipal, asumir desde su competencia en cultura, deporte, recreación, y prevención el diseño de políticas que involucren a los jóvenes en los asuntos públicos locales. Está claro que diseño legal en Venezuela no crea fuertes vínculos entre el Poder Público Municipal y la juventud que habita y trabaja en el municipio.

Mientras en España existen por ejemplo un programa en el Ayuntamiento de Córdoba llamado Casa de la Juventud[1] a través de la cual se desarrolla el Plan Córdoba Joven, y en Colombia una página web orienta didácticamente a los jóvenes en los pasos para conformar su Consejos de Juventudes Muncipales[2], en Venezuela no resulta fácil pensar en el diseño de un Plan Municipal para la Juventud como iniciativa de una competencia exclusiva y directa del Municipio.

Entonces, ¿qué oportunidad real y efectiva tiene un joven venezolano de participar en asuntos locales para incidir en mejores condiciones para su desarrollo integral desde el Municipio?.

[1] Ayuntamiento de Córdoba. España. Online el 12 de julio de 2013 en: http://www.ayuncordoba.es/para-la-gente/juventud

[2] COLOMBIA JOVEN.COM. Online el 12 de julio del 2013 en: http://www.colombiajoven.gov.co/Es/ejestematicosmisionales/Documents/Ruta%20Consejos%20de%20Juventud/ruta_consejeros.swf

[3] Recomendación: Pueden revisar trabajo: Poder Popular y Juventud Venezolana. Carlos Romero (2012) En: http://es.slideshare.net/carome31/el-poder-popular-y-la-juventud-en-venezuela

El conflicto del diálogo

828 Resolucion de conflictos

Por Vladimiro Mujica, 11/07/2013

El estudio de los procesos de resolución pacífica de conflictos ha emergido en los últimos años como un área fundamental de los estudios internacionales. Muchos elementos conceptuales son comunes al ámbito de la psicología, la sociología y la psiquiatría, pero es evidente que cuando se trata de conflictos sociales y políticos que involucran a veces países, razas y culturas distintas, la complejidad se incrementa considerablemente. La posibilidad ominosa de guerras y violencia como alternativas a la resolución de conflictos le confiere una relevancia especial al tema en un escenario internacional tan complejo y cargado de tensiones como el que vivimos.

Los conflictos internos de un país pueden llegar a ser especialmente intratables y desgarradores. El uso de la polarización como elemento de control político es tan viejo como la política misma. La diferenciación, y su caso extremo que es la creación de un adversario real o ficticio, han estado en la génesis de algunos de los conflictos más horrendos de la historia como los asociados al nazismo y al nacionalismo hutu en Rwanda. El caso de Venezuela está por supuesto muy alejado de estas situaciones extremas, pero algunos de sus elementos son profundamente preocupantes.

La cosmogonía del chavismo es patéticamente simple y aterradoramente efectiva. Un ejemplo es el tratamiento del mestizaje y la creación del conflicto racial. Según el discurso brutal y simplista de la revolución, en los comienzos la gente era buena, los indios y los negros vivían en paz a su respectivo lado del océano Atlántico. Vinieron entonces los conquistadores malos europeos, le arrebataron las tierras a los indios, esclavizaron a los negros, los trajeron a nuestras tierras y crearon un reino de desigualdades destinados a alimentar al imperio español. Fin del relato. Cuesta creerlo, pero de esta fábula de distorsión profunda de nuestra historia se nutren iniciativas destructoras de la identidad nacional como el movimiento afrovenezolano. Quienes se afilian a este tipo de verdades construidas y atrabiliarias disfrutan del parnaso del poder, mientras que quienes quieren comprender nuestra historia basados en un análisis científico y con solidez conceptual son descartados como traidores a la revolución. Si se quisieran hacer las cosas bien se estudiaría a profundidad nuestra historia y se enseñaría en las escuelas de dónde venimos y como se formó nuestra nacionalidad.

Nosotros no somos ni indios, ni negros ni españoles, somos esa identidad emergente que llamamos venezolanos.

El ejemplo viene a colación porque buena parte de los conflictos que en este momento impiden el funcionamiento de Venezuela como país moderno tienen como raíz convergente la manipulación de la historia y los conceptos para construir conflictos artificiales y dividir a la gente. No importa si estamos hablando de la división entre oligarcas y revolucionarios, o entre pobres y ricos, o entre universidades del pueblo y universidades del partido o entre venezolanos afroindios y venezolanos blanquitos. El propósito y los objetivos son los mismos: que la oligarquía chavista se perpetué en el poder.

Los estudiosos de los procesos de resolución de conflictos hacen énfasis en la importancia fundamental del diálogo entre las partes para la superación de los desencuentros. Tenemos la responsabilidad de atender a los llamados a dialogar que se escuchan últimamente desde el gobierno. El país no puede funcionar sin que se reencuentren sus partes. El problema de fondo es que la reconciliación del país es entendida por un sector ultramontano del chavismo como la derrota última de la revolución en la medida en que ésta pasa por imponer un proyecto de pensamiento único a un país que se resiste tercamente a aceptarlo.

Por eso la participación en el diálogo propiciado desde el gobierno, que tiene la responsabilidad esencial en crear estos espacios, no puede ser desprevenida ni bobalicona porque estamos en presencia de gente que no cree en la democracia y que ha dado muestras inequívocas de que cuando abre espacios de diálogo es para recuperarse de una debilidad que juzgan transitoria, para desactivar situaciones que evalúan como peligrosas. Así pues, como reza el adagio español: A Dios rezando y con el mazo dando. O dicho de otra manera: Bienvenido el diálogo pero hay que seguir avanzando en construir una fuerza democrática alternativa que se oponga al autoritarismo chavista.