Archivos del mes: 30 marzo 2012

Violencia

Por Comisario Francisco Daboin Lupi,
25/03/2012, Boletin 83, AIPOP
Vemos en los medios de comunicación, como la espiral de violencia está desatada en el país, sin que gobierno alguno, ya sea nacional, regional o municipal, pueda lograr, no eliminarla, sino al menos controlarla, ya que el número de víctimas crece cada día más.
En mi memoria, llega el recuerdo del 1959, cuando visita por primera vez de Fidel Castro Ruz, al Presidente recién electo de Venezuela, por la vía democrática, Rómulo Betancourt, a quien Fidel le expreso lo siguiente: Con el Petróleo de Venezuela y mi Revolución, seremos dueños del mundo.
La Respuesta de Betancourt fue: El Petróleo de Venezuela es de todos los venezolanos. De ahí parte, hasta la presente, una guerra en el país, que en los años 60 y 70 llegó a costar, en vidas de venezolanos, más de treinta mil muertes, de militares, policías y civiles. Recuerdo de consignas que invitaban a que se ejecutaran policías; por lo menos uno diario en beneficio de la revolución.
Se logró derrotar, políticamente y militarmente ese intento de toma del país.
En los últimos catorce años, empieza nuevamente, una creciente taza de desaparecidos, muertos en las calles, asesinatos en las cárceles, que elevan de forma vertiginosa la tasa de mortalidad. Vemos por ejemplo como en el año 2011 caen muertos por diversos hechos, 84 policías, y hoy en los tres meses de este año 2012, la cifra de muertes en los funcionarios policías, está en 28.
Las causas pueden ser atribuibles, quizás a la falta de respeto a la autoridad, o posiblemente el hampa envalentonada; quizás la necesidad de armamento y munición o pudiera ser la graduación de grupos de delincuentes en los diferentes barrios de las ciudades.
Recordamos también la información sobre como un niño de 11 años, para que lo respeten en su comunidad, debe tener una pistola y por lo menos dos homicidios en su haber. Aquí se nos presenta una de las causas más comunes de la violencia, como lo es la falta de formación en el hogar. No podemos pedirla ya que no existe, el hogar no se forma, no hay educación, existen padres que no responden a sus obligaciones, la mujer para sobre sobrevivir, busca nuevos maridos, con el agravante de que cada uno le deja un muchacho y se va. El estado no ha sido capaz de arreglar estas cosas.
Por último reportan los medios de comunicación, sobre grupos parapoliciales con armamento de gran calibre protegidos por el partido de gobierno, ya que son su brazo armado, que están implicados en hechos tales como secuestros, robos, atracos, homicidios y pare de contar.
Diríamos para finalizar, recordando los años 60 y 70, que si acaso ya la vía del aprovechamiento del petróleo se dio, ahora la lucha se plantea en la eliminación de los jóvenes en el país; ya que la mayoría de los muertos tienen edades que oscilan entre los 14 y los 25 años. Una forma de devastar la sociedad y hacer más viable la penetración del país extranjero y por fin culminar con gozo y sadismo la tarea emprendida en los años pasados.
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Pesadilla entre dos banderas

Angelica Alvaray, 19/03/2012
Hace rato que apagué la televisión y todavía tengo en la retina la imagen del Presidente sentado en un despacho flanqueado por dos banderas, la de Venezuela y la de Cuba. Como en los sueños, veo que mueve la boca sin poder escuchar qué es lo que dice, como si estuviera debajo del agua.
Prendo otra vez el aparato y todavía está el presidente hablando, subo el volumen pero no oigo nada, siento que me falta el aire, las manos me comienzan a sudar, me acerco pero no, no escucho lo que dice, no puedo entenderlo ni siquiera a esa distancia. Parece un muñeco, alguien le mueve los brazos, manotea, luego se queda tranquilo. Respiro, trato de concentrarme y lo veo boquear, mueve los labios cada vez mas lento, pero ninguna de las palabras se parece a lo que conozco, a ningún idioma o vocabulario.
Entra otro hombre, creo que es de Colombia, le sonríe a las cámaras y se sienta de espaldas; después de un rato se vuelve a parar y nos anuncia, como si fuera un comercial, que la semana que viene tendremos a nuestro presidente de regreso, se cepilla los dientes con una pasta blanca que dura doce horas y nos muestra una sonrisa nueva, reluciente. Luego se va caminando hacia atrás mientras saluda a su mamá, y nos dice que todo está bien.
La sangre me late en las sienes, siento la cabeza pesada, trato de hablar, de llamar a alguien y a mí tampoco me sale la voz. Cierro los ojos y sigo viendo las banderas: la nuestra tricolor, las rayas y la estrella inconfundible de la bandera cubana.
La mano blanca de uñas rojas y largas de mi abuela María Teresa me zarandea hasta que me despierta: “-Niña, vaya busque papel de aluminio, que la radio no se oye.” Salgo corriendo a la cocina y se lo pido a mi bisabuela; ella, con parsimonia, camina hasta el estante donde guarda la caja con pedazos doblados y alisados, listos para volver a usarlos en momentos como ese. “-El papeeeel” grita María y yo vuelo por el corredor hasta su cuarto. Logra hacer un rollo para alargar la antena y se sientan mi papá, mi tío Fucho y ella, en su cama, mientras que yo me voy al banquito de la peinadora y me pongo a jugar con las pinturas de labios, invisible como nos hacemos los niños cuando los adultos están concentrados en cosas de adultos.
Se oye un pito agudo y mucho ruido, mueve el dial y sintoniza una voz que recita un discurso: el hombre pronuncia unas frases que suben hasta llegar a un agudo máximo, la gente aplaude, luego baja dos, tres tonos, explicando cosas que no entiendo. Es Fidel, shhhh, dice algo importante, habla y habla, mi tío y mi papá intercalan comentarios mientras María los manda a callar: ¡…el imperio nos obliga… fusilaremos a los gusanos… traidores… venceremos!!! Aplausos. Los adultos discuten mientras yo me pinto la boca con el color más fuerte y me veo en el espejo.
Suena el himno de Radio Habana Cuba, el mismo que sonaba en esa casa de La Pastora hace más de cuarenta años. Abro los ojos. No sé dónde estoy. Al fondo, en la televisión suena algo conocido, creo que es el himno de Venezuela. Ahora se ve el presidente firme entre dos banderas, parece que se monta en un avión, parece que regresa.
Caracas (o La Habana, ya no sé…) 18 de marzo de 2012
Tomado de:

No importa donde vivas, VOTA

Todos tenemos un amigo, un compañero del colegio, un familiar venezolano que está viviendo en otro país…
Más de 1 millón de venezolanos viven en el exterior, para el corte de febrero 2012 del RE solo 70.000 venezolanos estaban inscritos en las embajadas y consulados.
Todos los votos de los venezolanos, no importa dónde vivan, valen lo mismo.
No importa dónde estés viviendo, por Venezuela: VOTA!
3er corto de la campaña “Embajadores del Voto” de VotoJoven

Antídoto contra Campoamor

Eddie Ramírez, 7/03/2012
¿Miente la oposición? ¿Miente el gobierno? ¿Mienten ambos? ¿Acaso los venezolanos tenemos que vivir regidos por la Ley de Campoamor, según la cual “Nada es verdad, ni mentira, todo depende del color del cristal con que se mire”? ¿El agua que surte a la región central está contaminada o es potable? ¿El derrame de petróleo sobre el Guarapiche ocurrió por ineptitud o fue un accidente inevitable? ¿El Registro Electoral está abultado o refleja la realidad ? ¿Cuántas viviendas se han construido?
¿Henrique Capriles provocó la agresión en Cotiza o los simpatizantes oficialistas actuaron como gatillos alegres? ¿La escasez de alimentos y medicinas se debe a las medidas controladoras del gobierno o a especulación de los comerciantes? ¿Las refinerías de petróleo están deterioradas u operan a plena capacidad?¿ Los caídos el 11 de abril del 2002 fueron asesinados por el gobierno o por la oposición?
¿Los Poderes del Estado son independientes o sumisos? ¿Hay presos políticos o políticos presos? Estas y muchas otras preguntas nos dividen a los venezolanos y mientras no tengamos las respuestas correctas seguirán las confrontaciones.
En los sistemas democráticos el esclarecimiento de los hechos se produce en los tribunales o en la Asamblea Nacional, pero en nuestro caso ello no es posible ya que los jueces son vasallos del Poder Ejecutivo y en la Asamblea se impone la bancada de focas sumisas. Ante esta situación, típica de un régimen totalitarista Siglo XXI, resulta pueril pensar que se pueden abrir otras vías para dilucidar la verdad. Sin embargo, sí podemos presionar para que se constituyan todas las Comisiones de la Verdad que sean necesarias. Seguramente serán impedidas de actuar por los acólitos oficialistas, pero ello tendría un alto costo político-electoral para quien sea el candidato del PSUV el 7 de octubre.
Los integrantes de estas Comisiones deben ser profesionales reconocidos por su experticia en el área a tratar, pero también ciudadanos de los Consejos Comunales y de las Asociaciones de Vecinos. Por ejemplo, el caso de las refinerías podría ser dilucidado por representantes de las universidades, del Colegio de Ingenieros, de los Consejos Comunales y habitantes de su área de influencia, de diputados y de un experto internacional.
Nos permitimos sugerir al equipo de campaña de Henrique Capriles que lance este reto. Si logramos dar respuesta a los principales puntos de discusión, daríamos un importante paso hacia el entendimiento entre los ciudadanos de a pie. Si el régimen se niega, será un reconocimiento de que su principal característica es la mentira. Hay que desterrar a Campoamor.
Como en botica: A la Polar se le debe muchos aportes a la ciencia, la cultura y el deporte. Vergonzosa la decisión de la FVF. Nuestra solidaridad con la genial y valiente Rayma. Terrorista es el teniente coronel que predica que solo él garantiza la paz. La sargento Luisa Ortega obedece al término de la distancia
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
Eddie Ramírez es miembro de Gente del Petroleo

Anomia y anarquía

Por Heinz R. Sonntag, 22/03/2012
Los análisis e interpretaciones de los actuales tiempos de nuestra sociedad coinciden en el diagnóstico de una crisis. Si por la misma entendemos un periodo más o menos largo en el que el cúmulo de contradicciones y conflictos es más grande y poderoso que el conjunto de los mecanismos sociales, culturales y políticos para resolverlos, es indudable que estamos inmersos en semejante situación. Ésta tiene dos espacios en los que se desenvuelve: el social y el político, aunque se extienda a menudo a la economía. Diferenciamos entre la anomia en lo social y la anarquía en lo político.
La primera describe la disolución de los consensos normativos de convivencia y coherencia en el desenvolvimiento cotidiano de la sociedad y se expresa in extremis en un aumento de la violencia, esto es: en el desdén del derecho de existencia del otro. Formas menos graves se reflejan en la desestimación masiva de normas y reglas orientadoras de la vida cotidiana. Las causas que provocan la anomia pueden ser múltiples, pero suelen tener su principal razón de ser en un ampliamente compartido sentimiento de frustración respecto del modo de funcionamiento de la sociedad.
La anarquía se refiere al surgimiento de la disfuncionalidad del sistema político. Abarca el debilitamiento y hasta la desaparición de las instituciones.
Sus raíces están casi siempre en la lucha entre representantes de diferentes formas de ejercer el poder. Implica, la mayoría de las veces, el apartheid político de los ciudadanos y hasta la desaparición del concepto mismo de ciudadanía.
En el caso de nuestra sociedad, la anomia surgió y se extendió en el largo periodo entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta, que he llamado “regresión de la democracia”. Pese a los esfuerzos de los gobiernos de la época de combatirla, curiosamente se vinculó con la anarquía. De hecho, mientras más se debilitaron las instituciones del Estado y las organizaciones políticas en general, más se extendió la anomia, lo cual tuvo su primera explosión en el Caracazo de 1989. En los años siguientes, por el vínculo entre la anomia y la anarquía, ni aquella cedió ni ésta pudo ser combatida ­para lo segundo, los intentos de dos golpes de Estado en 1992 y la renuncia forzada del presidente Pérez en 1993 son sólo dos ejemplos­.
La causa de la anomia (la frustración) no desapareció, ni se logró contrarrestar la anarquía, pese a los intentos de los presidentes Pérez y Caldera y sus esfuerzos de imprimirle a la sociedad nuevos rumbos, muy diferentes el uno del otro. El resultado fue la elección como presidente de Chávez Frías en las elecciones de diciembre de 1998.
Si bien éste tuvo, durante los primeros años de su mandato, algunos éxitos en la lucha contra la anomia, estos se desvanecieron por las políticas públicas erráticas y, sobre todo, por su intento de combatir la anarquía con una “nueva” institucionalidad del Estado. Si bien la Constitución de diciembre de 1999 reformulaba la de 1961 y le agregaba artículos importantes, su actitud desdeñosa hacia ella hizo que perdiera la aprobación que al comienzo había obtenido, sobre todo en los años después de las elecciones presidenciales de 2006.
¿Qué debemos hacer los que militamos en la alternativa democrática para luchar contra la anomia y la anarquía? Dejo la pregunta abierta para que mis lectores se la respondan y actúen en consecuencia. Por la restauración de una sociedad sin anomia y un Estado sin anarquía, esto es, con paz, libertad, progreso, habrá que luchar; el teniente coronel no esta vencido…
Heinz R. Sonntag es el Director general del Observatorio Hannah Arendt

La vida no vale nada

Angelica Alvaray, 26/03/2012
Cerré el periódico con esa sensación de impotencia que causan las noticias tristes, las muertes absurdas que se pegan unas a otras. No pude evitar estremecerme ante los detalles del secuestro y muerte de Libero: la tortura, el tiro en la cabeza.
Me vino a la memoria la cercana muerte de Karen, la hija del cónsul chileno e imaginé la angustia de su hermano cuando iba en el carro con ella, al verse interceptado por hombres sin identificación. Seguramente pensó que era un secuestro, otro más, y decidió retroceder, huir para no caer en las múltiples trampas que suelen tender los maleantes. La policía disparó varias veces, no sé cuantas. Otro tiro en la cabeza.
Recordé otros secuestros, más afortunados quizá, donde las víctimas sobrevivieron a pesar de la violencia de sus victimarios; el más reciente de ellos un cantante conocido: un tiro en la cabeza lo mantiene bajo cuidados médicos.
Hoy lloré por una víctima del hampa a quien ni siquiera conocía. No quise ver las fotos del periódico, pues esas imágenes se graban después en forma indeleble: la cara sonriente de la muchacha universitaria recién asesinada, la cara llena de seguridad y fuerza del manager de música, la cara tapada por las manos angustiadas de la madre, o de la novia, el semblante de impotencia del padre.
Se unen las historias de violencia en un solo río de sangre, en un cauce de inseguridad, de acoso, de salvajismo. Los robos y los secuestros se suceden a toda hora, el carro interceptado, la pistola que apunta la cabeza, la voz que amenaza con sed de dinero fácil, con resentimiento gratuito, como si la víctima tuviera la culpa de algo. En los tiempos antiguos apremiaban por la bolsa o la vida, había algún chance de sobrevivir, de que capturaran al delincuente, de que las cosas volvieran a la normalidad. En la Venezuela de hoy, pareciera que la vida no vale nada.
Tomado de:

@incribetehoy, Votojoven.com

@InscribeteHOY, la nueva herramienta de @VotoJoven que da reportes diarios y actualizados de los #PuntoAbiertoCNE. Visita http://www.votojoven.com/inscribetehoy o síguenos @InscribeteHOY para enterarte dónde puedes inscribirte. Tienes hasta el 15 de Abril!

http://youtu.be/HCSSI1O-EtE

COMUNICADO sobre el agua potable. Solicitud de la Fiscala Luisa Ortega coarta el derecho a la participación


Ciudadanía Activa invoca artículos 62 de la Constitución Nacional y artículo 6 de la Carta Interamericana

Fundado en nuestro compromiso de promover los valores democráticos y defender derechos civiles y políticos de los venezolanos somos solidarios del firme rechazo a la pretensión de la Fiscala Luisa Ortega de coartar la libertad de expresión, de limitar el derecho a la información, al solicitar una medida cautelar que, de facto, impone la censura previa.

Sin embargo, queremos resaltar que la perniciosa medida no se limita a los medios de comunicación sino que tiene un alcance igualmente perjudicial relacionado con el derecho a la participación consagrado en la Constitución, el cual se ha promocionado como uno de los mayores logros de nuestra Carta Magna.

El reconocimiento a la importancia de la participación ciudadana fue valorado y legitimado, en otras instancias, en la Declaración de Río sobre Ambiente y Desarrollo (1992), suscripta por más de cien jefes de Estado y de Gobierno, la cual en su Principio 10 establece que “… el mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de los ciudadanos interesados en el nivel que corresponda…”. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos.”

El artículo 62 de la CRVB es demasiado contundente al respecto:
“Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho a participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas. La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo.
Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar las condiciones más favorables para su práctica”
.

La solicitud de la Fiscala Luisa Ortega y la admisión de la medida cautelar por el Tribunal 25 de control son contrarios al espíritu y letra de la Constitución y debe suspenderse su efecto.
Sin participación ciudadana no hay democracia.

Caracas, viernes, 23 de marzo de 2012

http://www.ciudadaniaactiva.org
Facebook (grupos): Ciudadania Activa
http://twitter.com/ciudadaniactiva

Hamilton Beach: así quedó el Hotel del Colombiano que confió e invirtió en Venezuela

El empresario colombiano que lo perdió todo en isla Margarita, No fueron las lluvias sino los damnificados los que dejaron en ruinas el hotel de Hamilton Martínez.

Originario de Bogotá, Hamilton Martínez emprendió hace 5 años una aventura empresarial en la isla venezolana de Margarita que tenía todas las de ganar: tras haber sido gerente de grandes cadenas hoteleras, con los ahorros de su vida y un préstamo compró y remodeló un hotel de 94 habitaciones cerca de la playa más turística de la isla. Lo bautizó Hamilton Beach.


http://youtu.be/mF3LjrHAcIE

Escuche la entrevista que le hizo Roman Losinski al Sr. Hamilton Martínez en Unión Radio, el día 09 de marzo de 2012:
http://unionradio.net/ActualidadUR/Audios/Default.aspx?tpAudio=2&StartRow=0&id=171438&search=hamilton%20martinez

La Soledad del Taita

Por Vladimiro Mujica, 22/03/2012

EL PERSONAJE DE NUESTRA HISTORIA EN EL QUE VERDADERAMENTE SE INSPIRA LA GESTA CHAVISTA NO ES BOLÍVAR SINO JOSÉ TOMÁS BOVES

El creciente desamor del pueblo y la precariedad del liderazgo emergente crean una imagen desoladora alrededor del Presidente

Hay algo tragicómico, que se repite en diversas latitudes y distintos contextos sociales

El colapso de los regímenes autoritarios y personalistas es un momento histórico inevitablemente cargado de dramatismo. Hay algo tragicómico, que se repite en diversas latitudes y distintos contextos sociales, donde se mezclan la figura fuerte de un caudillo con la dinámica impredecible de la adulación, el miedo y la obsecuencia que frecuentemente acompañan las cortes que se confirman alrededor del poder.

Todo ello combinado con los planes individuales de los dioses menores que conspiran entre ellos manteniendo la fachada de fidelidad al dios mayor. Un drama fascinante político y humano que en estos tiempos modernos se desarrolla con máxima exhibición frente a los medios de comunicación y las redes sociales.

El caso venezolano está lejos de ser una excepción. Después de 13 años de construcción de un esquema de poder ligado inexorablemente a la figura del Comandante-Presidente, el chavismo descubre atónito no solamente que el caudillo se enferma, sino que el amor del pueblo que presuntamente los acompañaría hasta la eternidad se va disolviendo lentamente.

La revolución ha transformado profundamente el país en que crecimos hasta hacerlo irreconocible, a veces ajeno, pero el desgaste del poder de la revolución, y la desaparición del miedo sobre el que la misma se sustenta, es perceptible para todos, especialmente para los chavistas extremistas que integran la corte del poder.

Creo que a estas alturas está claro que el personaje de la historia venezolana en el que verdaderamente se inspira la gesta chavista no es Simón Bolívar sino José Tomás Boves, el temido Taita, asturiano por nacimiento y convertido en el primer gran caudillo llanero, líder carismático que al igual que Chávez supo ganarse el alma del pueblo llano.

Por supuesto que el chavismo jamás admitirá la herencia bovecista, pero el hilo histórico conductor del uso del resentimiento como motor de la acción de masas está allí como gran soporte del liderazgo tóxico que conduce a Venezuela.

Pero la recreación de la historia nunca es mecánica y hay algo en el ocaso de la era chavista donde la figura del Taita se confunde y se integra con la del Bolívar frustrado y desilusionado que encontró refugio en tierras colombianas al término de su vida. La imagen de soledad de Simón Bolívar en Santa Marta y su terrible y trágica confesión de que había “arado en el mar” surge hoy recreada con fuerza en lo que se anuncia como las postrimerías de la era chavista.

En primer lugar destaca la pobreza del liderazgo que pretende suceder a Chávez desde el interior de las filas revolucionarias. No es solamente la precariedad de luces de los aspirantes a la sucesión, sino la profunda ambición por hacerse con el legado del poder sin tan siquiera tener las grandes dotes inspiradoras de devoción del líder fundamental.

El patético espectáculo de las peleas internas del PSUV, ventiladas y escondidas a plena luz en las conferencias de prensa de los lunes, y las escenas de reconciliación fingidas que suceden como en telenovela a los episodios de enfrentamiento, dejan ver el resultado del aniquilamiento del pensamiento y la acción independiente que el Comandante-Presidente ha impuesto a sus seguidores.

Lejos de crear un liderazgo colectivo fuerte, lo que emerge es un conjunto de ambiciones desarticuladas en un remolino interno de zancadillas y conflictos. Más allá del daño que han hecho al país, conmueve el drama del gran líder enfermo e hiperactivo mirando a su alrededor y no encontrando sino a jefes de tercera que se disputan entre ellos el liderazgo y que se presentan de manera desarticulada frente al país.

Ningún émulo de Antonio José de Sucre para sucederlo.

Más allá de la guerra intestina del chavismo, que presagia grandes conmociones, se escenifica otro gran desencuentro. Esta vez uno de los actores es el propio pueblo que creyó en la revolución chavista y que descubre de manera creciente la dimensión descomunal del engaño. No hay un solo aspecto de los que hacen agradable la vida que haya mejorado en esta última década y el incumplimiento reiterado de las promesas ha ido destruyendo el vínculo emocional entre el líder carismático y su pueblo.

En un sentido muy profundo, la revolución le ha fallado al pueblo venezolano al que dice defender y ha construido una nueva oligarquía del poder cuyos recursos y manejos hacen palidecer a las oligarquías históricas que el chavismo denuncia. A los maestros del doble lenguaje se les está acabando el tiempo y un país que nunca se les rindió completamente les está exigiendo cuentas.

La conexión emocional conmovedora que llevó a muchos venezolanos a afirmar que antes de Chávez no existían, que la revolución los había dotado de identidad, se desintegra al contacto con una realidad que ya no se presta a engaños. La expresión del desamor del pueblo será tan poderosa como la de la devoción que le entregó el poder a la quimera corrompida de la revolución.

Vladimiro Mujica es miembro de Compromiso Ciudadano