Archivos del mes: 29 mayo 2009

Luisa Estella perdió el interés / Óscar Lucien

Señora Luisa Estella, le escribo con asco (DRAE: Impresión desagradable causada por algo que repugna) al leer su decisión que declara “la extinción del proceso por pérdida del interés” de parte del demandante, en el recurso de nulidad por razones de inconsti-tucionalidad e ilegalidad ejercido por la asociación civil Ciudadanía Activa contra el Decreto 5161 con Rango, Valor y Fuerza de Ley sobre la Condecoración Orden 4 de Febrero. Un mínimo de decoro, de respeto a los amables lectores y, en particular, el esfuerzo por no imitar la conducta presidencial utilizando un lenguaje escatológico que excluye y degrada la discusión política, me constriñe a no utilizar la palabra que ya el propio teniente coronel Chávez empleó para calificar una de las muy contadas decisiones en las que ese ente judicial no se mostró de rodillas a sus designios. Me limitaré a una sucinta crónica sobre el nivel de postración del TSJ, de la verdad, incuestionable, de que en Venezuela no hay autonomía de los poderes públicos y de cómo el poder constituido pisotea la Constitución.

El 13 de febrero de 2007, Ciudadanía Activa presentó la citada demanda ante ese tribunal contra la recién creada condecoración que distinguía a los felones del 4 de febrero de 1992, al tiempo que alertaba sobre el peligrosísimo precedente que establecía ese primer decreto ley, dictado en ejecución de la Ley Habilitante que la ociosa Asamblea Nacional había concedido al Presidente para gobernar por los siguientes 18 meses. En esa oportunidad desde este mismo espacio comentamos que “cuando la Asamblea Nacional (…) se despojó de todos sus poderes en ofrenda al culto de la personalidad del comandante en jefe, argumentaba (sic) la urgencia de dotar de más poderes especiales al jefe del Estado para resolver ingentes problemas de los más pobres (salud, vivienda, altos índices de delincuencia, genocidio en las cárceles, la inmundicia de Caracas, el problema de los motorizados, el drama de los buhoneros, etc.) (…) Sin embargo, para bochorno de la conciencia democrática de los venezolanos y contra la memoria de las decenas de humildes compatriotas asesinados en la escaramuza, incluidos los soldados y oficiales que honraron su vida creyendo que su deber constitucional era enfrentar a los cruentos golpistas, la primera ley habilitante que dicta el teniente coronel es crear una orden de condecoración en memoria de los fracasados golpistas del 4 de febrero de 1992”.

Los alegatos jurídicos de Ciudadanía Activa se fundaban en que el primer decreto ley dictado regulaba una materia (la condecoración) sobre la cual el teniente coronel no había sido habilitado, con el agravante de que el decreto de marras fue despachado sin consultar a los ciudadanos, contrariando el mandato constitucional del derecho a la participación política en la gestión de los asuntos públicos en el proceso de formación de las leyes.

Esta obligación constitucional de realizar consulta pública respecto de los proyectos de ley, se insistía, se trasladaba al Presidente cuando se produce la delegación legislativa.

Aturdido por la náusea frente el acto de condecoración en el Paseo Los próceres también desde este mismo espacio me preguntaba en esos días: “¿Tiene sentido habilitar a un presidente para que invierta tiempo y recursos del Estado en premiar a unos militares golpistas, cuando verdaderas urgencias asedian a los venezolanos, cuando se agrava el genocidio en las cárceles, cuando Caracas se pudre en la basura y el mal olor, cuando miles de compatriotas no tienen vivienda digna, cuando los buhoneros siguen penando por la desidia y la imprevisión de las autoridades locales?” Señora Luisa Estella, luego de transcurridos dos largos años, ahora usted, declara la extinción del proceso por (la presunta) “falta de interés de la parte demandante” (sic), a pesar de que Ciudadanía Activa presentó sendas notificaciones ante ese tribunal, en abril de 2007 y en febrero de 2008, solicitando justicia sobre un expediente a su cargo. ¿Acaso no estaba usted obligada a decidir acerca de la admisión o inadmisibilidad de la demanda mediante auto motivado, dentro de los tres días hábiles siguientes al recibo del expediente? ¿En estricta honestidad, quién mostró falta de interés? Como los golpistas del 4F y quienes lo premian, con su conducta ¿no se coloca usted al margen de la Constitución? Reconozca que debe hacerse mucho esfuerzo para no asociar una mala palabra cuando en la Venezuela socialista (sic) uno escucha la palabra magistrado, y peor, magistrada.

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Manuel Caballero / El hombre nuevo

El “hombre nuevo socialista” parece gemelo del creado por el doctor Frankenstein

Las utopías terroristas de Hitler y de Stalin pretendían que sus respectivas revoluciones se proponían la creación de un “hombre nuevo”: el resultado fue que esa novedad se parecía mucho menos a las ensoñaciones de algunos teóricos que al monstruo que llegó a crear el doctor Frankenstein en su laboratorio.

Cuando uno escucha a los propagandistas del régimen hablar del “hombre nuevo” que su “socialismo del siglo XXI” daría a luz en Venezuela, resulta inútil discutirles haciendo comparaciones o disquisiciones teóricas sobre la base de los planteamientos ideales de los maestros del socialismo y los catastróficos resultados prácticos de las tiranías totalitarias. Para comprender su propósito, mejor remitirse al proceso de creación de aquel monstruo imaginado por la Shelley.

Pedazo a pedazo
El doctor Frankenstein, recordemos, creó su “hombre nuevo” pegando pedazos de los cuerpos de diversos seres humanos. Es posible así imaginar el proceso de construcción de esa nueva vida en un laboratorio “socialista”, pues el método tradicional es expresamente rechazado por gente que confiesa preferir la técnica empleada por madama Faría. El “hombre nuevo” criollo no pertenecerá a ninguna de las culturas (los nazis preferían llamarlas “razas”) que han poblado el universo mundo, y que una primera y superficial impresión tiende a identificar por el color de la piel. No será blanco (caucásico), negro (afrodescendiente) ni amarillo (asiático), y ni siquiera piel roja a secas: será rojo-rojito; y para rendir homenaje a su taxónomo Rafael Ramírez tendrá una chillona voz de mezzo-soprano.

Pero aparte de esa característica física, este nuevo espécimen se distinguirá por sus cualidades morales: allí radica su novedad. Deberá ser honrado, modesto, austero, culto, veraz, cumplidor de su palabra, y por sobre todo de un gran coraje físico.

Primero la honradez
Comencemos por lo primero. Deberá ser honrado a carta cabal, y como la mujer del César, no puede ser objeto de sospechas. Tendrá entonces los ojos azules de Diosdado Cabello, no tanto por ser “bonitos” (como un día en su programa los calificó arrobado el Primer Locutor de la República) como por su agudeza en descubrir el lugar exacto “onde haiga”. Sitio que por cierto, deberá compartir, en una bella manifestación de solidaridad proletaria, con el patriarca Hugo de los Reyes, capo de la insaciable famiglia barinesa. Y sin olvidar que en la capital de la república comparte esa condición de avidez hereditaria un típico fils à papa, ese José Vicente Rangel Ávalos que donará generosamente sus filosas uñas al hombre nuevo. Por su parte, Juan Barreto aportará un buen pedazo de esas carnes grasientas que no le faltan en la rotunda cintura. Honradez de todos ellos dada, firmada y sellada por José Vicente Rangel Vale y Clodosbaldo Russián.

Sobrio hasta la abstinencia
¿Y a quién se le deberá arrancar un pedazo de su carne tan preciosa para dar a la novísima creación una de sus más bellas cualidades: su modestia? Es fácil adivinarlo, con sólo saber que el hombre nuevo no se creerá el segundo tomo de Simón Bolívar, ni el enterrador del capitalismo, ni un líder de los árabes porque viaje en una alfombra mágica& ¡y cara!

Para que no se parezca nada a los habitantes de la Venezuela saudita y dispendiosa, el hombre nuevo deberá además ser sobrio como un eremita, y así el suyo será un hígado ejemplarmente sano, fabricado como será con lóbulos arrancados por partes iguales a los generales Alberto Müller Rojas y García Carneiro, y al ordenanza y novísimo profesor de moral Earle Herrera; hígado fortalecido con 18 años de maceración.

Ese hombre nuevo será de una inteligencia superior y de una inmensa cultura. Aquí van a hacer cola para donar partes de su cuerpo militares y civiles, machos y hembras.

La palabra del “Presimiente”
Con el general más arriba nombrado, Lucas Rincón comparte la gloria de haber ganado todas sus preseas en batallas contra el idioma. Junto con ellos, serán donantes Pedro Carreño, Darío Vivas, Lina Ron, y las madamas que regentan esas emblemáticas maisons closes (AN, TSJ; CNE, Fiscalía, Defensoría “del puesto”) la iluminación de cuyas fachadas se hace con bombillos de color rojo-rojito. Sin olvidar los aportes de Iris Varela, todos donarán sus tripas, que se revolverán con las del almirante Grüber Odremán. Hombres cumplidores de su palabra y de sus compromisos institucionales jamás manchados por una felonía, hay un cardumen venido de la Fuerza Armada que también dará su carne al monstruo del doctor Frankenstein, cuya columna vertebral estará formada por los huesos de los juramentados del Samán de Güere. Esa palabra del nuevo hombre será de una veracidad todoterreno, como que su lengua provendrá del Sol de la Revolución, por cuyo cargo ahora lo llaman “Presimiente”.

Y aportarán su pizca de veracidad envuelta en la vieja capucha de sus tiempos de delincuencia universitaria, Tarek El Aissami y Elías Jaua. Completarán el combo de donantes de la verdad desnuda Jesse Chacón e Izarrita. Pero el más grande valor de ese hombre nuevo será la valentía personal. Para dotarle de coraje físico no se le aceptará la oferta de un Jorge Rodríguez a quien le afloja todo un simple telefonazo; ni a los castrati que se pasean sudorosos por el gineceo de la Asamblea Nacional, ni a un Roy Chaderton: se lo otorgará exclusivamente el numantino combatiente de lágrima y tripa flojas que (por muy diferente razón a la de Aquiles en Troya) se le llama desde el 92 “el de los pies ligeros”: el Héroe del Museo Militar.

El Universal, 24 de mayo de 2009

¡Pon Globovisión! / Oscar Lucién

En cinco días se cumplirán dos años del cierre de RCTV. El Gobierno más que argumentar, balbució en esa oportunidad que la clausura de la televisora atendía a la urgencia (sic) del mandato constitucional de ofrecer a los venezolanos un servicio público de radio y televisión, y se escudó en la presunta caducidad de la concesión otorgada. Dos largos años han transcurrido del arbitrario cierre y valdría la pena preguntarse, aunque para nosotros la interrogante apenas cumple un valor retórico: ¿Ha asumido el Estado siquiera un mínimo intento de una oferta televisiva alternativa a la de los otros canales? ¿Presenta informativos más equilibrados y con respeto de la diversidad de la opinión pública nacional e internacional? ¿Está privilegiada la producción nacional? No. Y basta con el monosílabo negativo porque ese no era el propósito del Presidente cuando decidió el cierre de RCTV.

El mismo jefe del Estado ha reconocido el fracaso del bodrio que ocupa la señal del antiguo canal 2: “A TVES nadie lo ve”. Toda la argucia legal no sólo enmascaraba el capricho de Chávez, sino que alcanzaba un hito significativo en el plan sistemático de cerco a la libertad de expresión. Para desgracia suya y en beneficio del saldo democrático, el cierre de RCTV le costó al Gobierno la pérdida del inconstitucional proyecto de reforma del 2 de diciembre de 2007. Hoy, desgraciadamente, para la muy resentida salud de la democracia en Venezuela, se reviven similares días de tensión, angustia, rabia y consternación. Las constantes amenazas de Chávez y la complicidad o aquiescencia de los otros poderes públicos ponen nuevamente en evidencia, pero sin medias tintas, el carácter autocrático y dictatorial del cierre de otro canal: Globovisión.

El propio teniente coronel y la mariclaque que lo secunda admiten con descaro y sin pudor alguno que ejercerán “las acciones más convenientes frente a cualquier persona que obre contra los intereses del partido y de la revolución”. O lo que es lo mismo en las nítidas palabras del PCV: “En una lucha la tendencia es liquidar al enemigo y si en nuestras manos estuviera la posibilidad, no dudaríamos en liquidarlo”. Queda claro que en la lógica y filosofía de la revolución bolivariana (sic) se considera enemigo a toda persona o institución que no comulgue en el culto a la personalidad del teniente coronel Chávez.

¿Cuál es el delito de Globovisión? ¿Hasta cuándo habrá que insistir en que sin medios de comunicación libres no hay democracia? ¿Cuántas veces habrá que repetir que los ciudadanos de un país sólo pueden disfrutar de las ventajas políticas, sociales y económicas que consagra el Estado de Derecho, si todas las instancias de poder y en particular, el Estado, están abiertas al escrutinio cotidiano de la opinión pública? Repitámoslo una vez más mientras no se apoderen, también, de los medios impresos: el papel primordial de los medios de comunicación es ser “perros guardianes” de la democracia.

Los medios de comunicación social tienen derecho a realizar su labor en forma independiente. Las presiones directas o indirectas con el propósito de silenciarlos son incompatibles con la libertad de expresión; el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión, con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión.

Lo que afirmábamos en ocasión del cierre de RCTV mantiene plena vigencia ante la nueva amenaza a Globovisión, porque se trata del mismo plan de cerco a la libertad de expresión: consolidación de un entramado jurídico que criminaliza la opinión, manejo arbitrario de la enorme potencialidad anunciadora del Estado para premiar o castigar líneas informativas o editoriales, cultivo de la autocensura, centralización y cierre sistemático de las fuentes informativas oficiales, descalificación y desprestigio de periodistas, propietarios de medios y otros voceros de la oposición democrática, incremento de juicios por difamación y vilipendio por parte de funcionarios o cercanos partidarios del Gobierno, empleo indiscriminado, frecuente y excesivo de las cadenas presidenciales.

Si con el cierre de RCTV afirmábamos que el talante autocrático y dictatorial quedaba al descubierto, hoy, visto el contumaz desconocimiento a la voluntad popular expresada el 2 de diciembre de 2007 y el 23 de noviembre de 2008, el cierre de Globovisión tendrá el carácter de acta de defunción de la democracia en Venezuela.

¿Cuánto costará al Gobierno esta peligrosa medida? Amanecerá y veremos. Por ahora, el coraje de propietarios, directivos y periodistas del canal no puede sino respaldarse, y que por donde quiera que sea, el lema de los demócratas será “pon Globovisión”.

La creación cultural es libre (Artículo 98 de la Constitución)


La comunidad cultural democrática ante el desalojo del Ateneo de Caracas y el atropello a las libertades culturales

“La creación cultural es libre”. La confiscación, agresiva y apresurada, del edificio sede del Ateneo de Caracas atenta contra el sentido profundo de esta frase que encabeza la definición de los Derechos Culturales y Educativos del pueblo soberano en nuestra Constitución Nacional.

Desde su nacimiento en 1931, el Ateneo ha sido punto de convergencia, morada protectora y espacio de encuentro de varias generaciones de la Venezuela creadora. Y a partir de 1958, con el apoyo plural del Estado, el sector privado, los artistas y sus públicos, la institución –comprometida con la construcción de la democracia en Venezuela y América Latina– se convirtió en un modelo de gestión cultural independiente garante de un espacio de libertad e innovación que ni las instituciones culturales oficiales ni las empresas eminentemente lucrativas, por su propia naturaleza, pueden garantizar.

Ese espacio de libertad, imaginación, innovación y servicio público, con un alto reconocimiento nacional e internacional, ha sido sistemáticamente acosado en los últimos años por los factores de poder hasta llegar a la arbitrariedad mayor expresada en el desalojo de su sede por orden presidencial.

No es un acto aislado. Ni casual. La estatización de la sociedad venezolana avanza aceleradamente y en el campo cultural lo hace a través del apartheid ideológico; la concentración en muy pocas manos de la toma de decisiones; formas abiertas o veladas de censura y autocensura; más la sistemática asfixia a los grupos autónomos e independientes recurriendo, entre otros recursos, al condicionamiento de los aportes económicos, a las filiaciones políticas y al desalojo de los espacios públicos que históricamente les fueron entregados en resguardo de acuerdo a lo establecido en la Constitución.

La creación cultural es libre. La usurpación de la sede del Ateneo de Caracas, además de poner en evidencia la deriva antidemocrática del régimen, expresa su ineficiencia: durante la década que ha permanecido en el poder no ha creado para la capital –ni para el resto del país– espacios culturales de referencia, haciendo de las expropiaciones y la ocupación forzosa de espacios levantados con el esfuerzo ajeno el centro de una práctica sistemática que no suma, sino que contribuye al decaimiento progresivo del clima cultural y la convivencia en las ciudades.
A todas luces el Gobierno ha decidido utilizar a la Universidad de las Artes –a la cual ha sido incapaz de dotar de una sede adecuada–, como una excusa para sus reales propósitos de ocupación de todos los espacios culturales antes patrimonio de la sociedad civil organizada y de los grupos independientes que en toda sociedad democrática dinamizan la vida cultural con el respaldo y protección del Estado.
Queda claro que el Gobierno Nacional concibe las instituciones culturales no como lugares para la creación en libertad, autónoma e independiente, sino como recursos para la imposición masiva de la ideología del poder.

La creación cultural es libre. Bajo este inquebrantable principio constitucional, las mujeres y los hombres demócratas dedicados a la creación, las ciencias, la actividad académica y todos aquellos que disfrutaron estos espacios culturales como espectadores y usuarios, no podemos permanecer indiferentes frente a los intentos de imposición de un pensamiento único y esta nueva arremetida contra las libertades y los derechos culturales inscritos en la Constitución y en acuerdos internacionales firmados por nuestro país.
Por ello, los abajo firmantes, apoyados en la Constitución Nacional, manifestamos nuestro profundo rechazo a este acto de usurpación al Ateneo de Caracas, reivindicamos su presencia, y defendemos la continuidad de su histórico aporte a la construcción de una cultura democrática y plural para el pueblo venezolano.

Queda claro que el Gobierno Nacional concibe las instituciones culturales no como lugares para la creación en libertad, autónoma e independiente, sino como recursos para la imposición masiva de la ideología del poder.

Este documento será publicado, si quiere suscribirlo puede hacerlo, es indispensable incluir nombres, cédula, ocupación y dirección electrónica de contacto y enviar a la siguiente dirección:
manifiesto.ateneo.de.caracas@gmail.com

Cuentos de la otra Venezuela / Vladimiro Mujica

Veo con avidez el video que me envió el padre de la niña de blanco. Yo, que los he visto nacer a ambos, estoy orgulloso de los logros de la pequeña de cinco años que por primera vez se sube al escenario de su escuela para interpretar frente a un auditorio a casa llena una canción de un par de españoles, Pablo Herrero y José Luis Armentero. La letra y música de la canción “Venezuela” han venido a representar una especie de mantra de unidad para una nación profundamente dividida.

Ambos bandos se disputan su posesión, y la interrogante acerca de que influencias llevaron a Herrero y Armentero a escribirla sigue sin respuesta en los salones de auxilio para internautas. Que una canción que un pueblo siente como suya haya sido escrita por extranjeros parece una paradoja. Quizás algo similar a lo que ocurre con una canción arquetípica de la españolidad, Granada, cuyo autor era un mexicano, Agustín Lara.

La niña de blanco toma el micrófono y se transporta con una soltura y gracia considerable que quizás auguran un destino artístico. Cavilando en cómo el futuro se anuncia en nuestros pasos tempranos, me encuentro a mi pesar pensando en la alegoría del acto en su conjunto. Detrás de la niña que canta, decenas de otros niños la acompañan ondeando banderas de Venezuela, un acto y una simbología que se escenifican en esta y muchas otras escuelas y que van construyendo un sentido de unidad, de nacionalidad. Nosotros, quienes hoy cantamos aquí, pertenecemos a algo más grande que nosotros mismos, y a eso le cantamos, y por eso están esas banderas aquí.

Trato de apartar la circunstancia de que la niña y su familia son importantes para mí, e intento ver el cuadro más grande, más allá. Me encuentro con la imagen desoladora de que lo que en esa escuela se está construyendo, lo están destruyendo aquellos a quienes la nación les confió la dirección de sus destinos. Me pregunto si la lucha por la libertad y la democracia en Venezuela son un asunto personal o colectivo. Encuentro sorprendentemente sencilla la respuesta: Ambos.

La Venezuela que está en peligro es precisamente la de la tolerancia. La que abría sus puertas a los extranjeros. La que permitió que Herrero y Armentero se inspiraran y la hicieran suya. La que en tiempos de guerra aceptó a un barco paria cargado de judíos, cuando otras naciones del mundo se negaron a hacerlo por complicidad o indiferencia. En peligro también están la educación y el pensamiento libre, amenazados por la banalidad de una revolución atrasada y parroquiana que se alimenta del resentimiento y del complejo del explotado. Amenazada está pues nuestra propia existencia como individuos libres, y toda la amenaza remite a un único centro de poder que se ha ido conformando bajo la mirada de una población que parece no tener fuerzas para descubrir que tiene fuerzas para impedirlo. Para impedir que una minoría poderosa le imponga su voluntad a la mayoría.

Pero si todo esto le suena abstracto, alejado de su realidad, cierre un momento los ojos y póngase en el lugar del padre de la niña y piense que es su propio hijo ¿Cuánto vale pelear hoy para que los hijos propios y los de otros no tengan que cantar obligados loas al Comandante? Pienso en todo esto y en mi propia nieta, Marena, la niña vestida de blanco.
Tal Cual, 15 mayo 2009

Las secuelas del robo revolucionario


Una de las últimas decisiones nefastas del Gobierno de Chávez fue la promulgación de la Ley Orgánica que Reserva al Estado Bienes y Servicios Conexos a las Actividades Primarias de Hidrocarburos y la consecuente apropiación indebida de las empresas de servicios petroleros del Lago de Maracaibo y del Oriente del país.

Durante el paro petrolero (diciembre 2002-enero 2003) los procesos vitales de la petrolera se fueron deteniendo y sacando de operación planificadamente y de manera gradual. Además, el personal responsable de esos procesos se ciñó a las más estrictas normas de seguridad a fin de minimizar eventuales daños.

Sin embargo, cuando el Gobierno, botó a sus 20.000 profesionales y reabrió las actividades, encargó a personal inexperto, pero subyugado a su proyecto, para poner en marcha de nuevo los complejos procesos de la petrolera. Este personal obvió elementales procedimientos y ocasionó graves daños en pozos y equipos, muchos de ellos irreparables. Las consecuencias son harto conocidas: pozos inactivos, equipos fuera de circulación convertidos en chatarra, accidentes mortales y sobre todo, un bajón de cientos de miles de barriles diarios en la capacidad de producción.

Ahora, se confisca abruptamente a las empresas encargadas de la inyección de agua, gas o vapor del país, a sabiendas de que éstos son procesos muy complejos. El Gobierno está en pleno conocimiento de que este proceso requiere de mano de obra especializada, calificada y tecnificada y que por ello esa tarea era encomendaba tradicionalmente a empresas muy especializadas, que ahora son sacadas del juego. Al asumir PDVSA esta función, su falta de experiencia podría acarrear una merma de 1.050.000 barriles diarios, es decir, la mitad de la producción actual de lo que dice el Gobierno que se produce en el país.

El daño además se extiende a decenas de pequeñas y medianas empresas especializadas en procesos específicos con experiencia de 20, 30, 40 y hasta de 80 años, que también han sido objeto del despojo revolucionario, y que ha generado desempleo y desespero en la zona productora de Venezuela.

Lo que no se entiende es porqué el Gobierno quiere matar a la gallinita de los huevos de oro, que le ha permitido comprar conciencias y atornillarse en el poder.

Unos dicen que es porque PDVSA está quebrada y no quiere pagar las altas sumas que debe. Otros aseguran que es porque el Gobierno es enemigo acérrimo de todo lo que sea propiedad privada. Algunos consideran que la visión del Gobierno es cortoplacista, sesgada y omnipotente, lo cual lo ciega para ver el negro futuro que está gestando para el país. Los más mal pensados, creen que es un pase de factura a una población que le ha negado el voto en cada elección que se ha realizado, y que lo que busca es quebrar al estado Zulia para luego tomarlo por asalto. Muchos más sostienen que es todo lo anterior junto.

En lo que todos concuerdan es que este nuevo atropellamiento y tropelía es una soberana metida de pata que sólo traerá: Más demandas para PDVSA y para el país en tribunales internacionales; encarecimiento de la capacidad de endeudamiento o la exclusión de PDVSA de mercados de crédito; el congelamiento de los planes de algunas petroleras de invertir en los proyectos de producción de gas costa fuera, mejoradores y producción en la Faja del Orinoco; incremento de los costos operativos; mayor destrucción de la capacidad de producción y, por ende, un colapso más rápido de la estatal.
veneconomia.com/ 19 mayo 2009

Ni pesimismo ni desesperanza / Rafael Venegas

Los acontecimientos políticos recientes han distorsionado las cosas: la ofensiva antidemocrática, antiobrera y antipopular del gobierno, en contraste con el desconcierto y la inhibición de la oposición frente a aquélla, han falseado la realidad del país. Ni el gobierno es tan fuerte como luce ni las fuerzas democráticas y de cambio somos tan débiles como parecemos. Señalamos brevemente que las principales fortalezas de un gobierno deben medirse por el grado de respaldo popular que reúne y los niveles de legitimidad que exhibe, por los márgenes de gobernabilidad que alcanza, y por su capacidad para dar respuesta positiva a los problemas concretos de la gente. Ninguna de estas condiciones las garantiza el gobierno de Hugo Chávez en estos momentos.

Los resultados del referéndum del 2D marcan un punto de quiebre en la situación del país y configuran una nueva correlación de fuerzas políticas. Desde entonces vivimos un cuadro de equilibrio relativo e inestable que se confirma luego con los resultados del 23N e, incluso, con los del 15F. Chávez ha perdido respaldo popular y el chavismo dejó de ser la mayoría. Y si los desarrollos últimos no terminan de inclinar la balanza a favor de ninguno de los dos polos de la confrontación, es evidente que los vientos no soplan a favor del gobierno. Sus ejecutorias autoritarias y arbitrarias le restan apoyo entre la gente, crispan el clima político y promueven la confrontación y el conflicto, lo que de hecho conspira contra la gobernabilidad. Y si se trata de dar soluciones a las demandas ciudadanas su gran oportunidad la malgastó. Sus erráticas políticas económicas descargan el peso de la crisis sobre los trabajadores y el pueblo ­a quienes se les niega salarios y contratos justos, comida barata, empleo productivo y bien remunerado, vivienda digna, servicios públicos eficientes, seguridad social y personal, entre otras cosas­, mientras se refuerza al capital financiero, al sector importador y a la boliburguesía parasitaria que crece al amparo del Estado y se enriquece con los dineros de la nación. La ineptitud, la corrupción y la demagogia que despilfarraron $900.000 millones en diez años, no están en capacidad de enfrentar exitosamente la actual crisis. Hugo Chávez adelanta su ofensiva cuando el sol comienza a quemarle la espalda. Le queda el camino de la imposición del miedo y el chantaje, de la manipulación de la legalidad y las instituciones, de la represión masiva y selectiva, que ya ha comenzado a recorrer para intentar silenciar nuestras voces, de tal forma que pueda oír el eco narcisista de su verbo megalómano y el aplauso pusilánime, acaso en el fondo acobardado, de su comparsa de adulantes. Pero no hay razones para el pesimismo o la desesperanza. Es asunto de articular nuestras fuerzas, de interpretar el clamor unitario del pueblo y acompañarlo en sus luchas. Es asunto de paciencia, perseverancia y tino para encontrar la ruta hacia un país mejor.

TalCual 12/05/09

Carta pública para Aristóbulo Istúriz / Carlos Vecchio


Aristóbulo ¿Qué lumpia te fumaste?

Aristóbulo, te hemos escuchado defender la designación a dedo de Jackelyn Farias como jefe de gobierno (sic) del Distrito Capital. Incluso, en un video clandestino difundido reconoces, sin complejo ni ética, y ante una reunión partidista, que fue una maniobra política para despojar a Ledezma de todos los recursos, pretendiendo su justificación bajo el argumento de que el situado constitucional no se invertía en el Distrito Capital /municipio Libertador, y que ahora todos los recursos serían manejado por ustedes, es decir, por los rojos, como si no lo hubiesen hecho a lo largo de estos 10 tristes años para Caracas.

Sino fuese por los registros de la historia, Aristóbulo, pudieras pasar agachado y sin que nos diéramos cuenta de las lumpias, que al parecer, te estás metiendo.Menos mal que alguien durante la Constituyente también te estaba grabando. Cuando revisamos los debates de la Constituyente, es decir, los que se dieron para redactar la Constitución vigente, fuiste uno de los Constituyentes que criticó el esquema de gobierno que tenía Caracas bajo la Cuarta República (sic), y que impedía “la gobernabilidad de Caracas”. Alegabas que esa complejidad se presentaba por tener en Caracas “tres niveles de gobierno: La primera autoridad es el Presidente…, quien…designa a un gobernador que es puesto a dedo por el presidente, rinde cuentas al Congreso, el Congreso le aprueba el presupuesto… y tenemos una diversidad de autoridades ejecutivas locales” Sabes Aristóbulo, Eso que criticabas hace 10 años es lo que se está implementando con la Ley del Distrito Capital. Igualiiiito. Tres niveles en lugar de dos que es lo que prevé la Constitución actual. ¿Entonces? ¿Ta buena la Lumpia Aristóbulo?

Pero no te quedaste allí Aristóbulo. En esos debates reconociste, por cierto, cuando presentaste el proyecto de la Ley Especial del Distrito Metropolitano en atención al artículo 18 de la Constitución, que el sistema que recogía la nueva Constitución para Caracas era un sistema de: “dos niveles de gobierno”, no de tres, y agregabas que: “todos estamos de acuerdo con el nivel metropolitano y el nivel municipal”. Eso fue lo que se aprobó Aristóbulo. Recordemos que esa ley fue redactada por la propia Asamblea Nacional Constituyente (ANC), es decir, los mismos que escribieron la Constitución de 1999, y entre ellos estabas tú, Aristóbulo. Ustedes fueron los que interpretaron lo que querían para Caracas. Además aclaraste que ese nuevo sistema hacía desaparecer el “nivel intermedio de gobierno”, ya que la gobernación “desaparece” y el nuevo sistema “sustituye la gobernación del Distrito Federal”. Entonces Aristóbulo, ¿te vas a quedar callado ante esa violación de la Constitución o prefieres tu lumpia? Lo peor del video clandestino, Aristóbulo, fue la manipulación y la mentira que le expresaste a los venezolanos que estaban en esa reunión, al decirles que los recursos del situado constitucional que le correspondía a la alcaldía metropolitana en función del Distrito Capital, eran invertidos en el Este de la ciudad y no en ese Distrito. Por cierto, el Este de la ciudad, Aristóbulo, también es Caracas. Como lo reconociste en esos debates de la ANC. Recuerda Aristóbulo, que la Ley Especial sobre el Distrito Metropolitano, que tú redactaste y aprobaste, establece que el situado constitucional asignado a la Alcaldía Metropolitana que le corresponde en función del Distrito Capital “deberá ser destinado a gastos en el ámbito territorial del Distrito Capital” (Art. 23). Así que eso ya estaba, Aristóbulo. No mientas. Sino había sido invertido antes en el Distrito capital es culpa de ustedes, de Barreto y de Peña. ¡Así Así es que se gobierna!

Rectificar es de sabios. Es cierto. Pero la Alcaldía metropolitana es lo que establece la Constitución (sistema de dos niveles) y no la designación de la “usurpadora” (sistema de tres nivles). De lo que se trata es de cumplir la Constitución, conforme a lo que tú escribiste y redactaste hace 10 años. La quisieron reformar y no pudieron en el 2007. Además, lo peor del video clandestino difundido, es donde adviertes a los asistentes:¡ojalá que nadie esté grabando!. Eso dice mucho de tu ética. Sabes que lo que estás haciendo es contrario a lo decidido por el pueblo y a la Constitución. Pero los asistentes a esa reunión te dieron una lección. No son como tú. No pudieron quedarse callados ante la burla a un pueblo y a la Constitución y por eso divulgaron el video. Los venezolanos honestos, quienes son la mayoría dentro de sus filas, los tienen infiltrados.

Lástima que todos esos cambios no son para traerle algo positivo a Caracas, sino que se trata de un juego político, como tú lo reconociste Aristóbulo en el video. Luego de 10 años siguen improvisando. Luego de 10 años, te pregunto Aristóbulo: ¿cuál es la gran obra de la revolución para Caracas? : ¿El gran parque con piscina en la Carlota? ¿Una gran autopista para mejorar la movilidad? ¿El transporte público de calidad? ¿Una ciudad segura? ¿O el saneamiento del Guaire? Para responderme esta última pregunta, te pido que no te metas otra lumpia. PD: Todas las citas que tienen comillas son tuyas Aristóbulo, las cuales fueron tomadas de los debates de la Asamblea Nacional Constituyente.

Atentamente,
Un Venezolano más a quién le duele Caracas

Entrevista / Massimo Desiato, filósofo

Los más de siete mil kilómetros de distancia que separan al filósofo Massimo Desiato de Caracas se neutralizan gracias al hilo telefónico.
Con Internet, dice, sigue cotidianamente el acontecer nacional y sus comentarios demuestran que sí, que está al día.
Ocupado ahora con un posdoctorado en Sociología en la Universidad de Barcelona (España), Desiato aceptó ampliar la reflexión contenida en su último artículo de opinión, “Represión, revolución”, en el que sugirió a la oposición diseñar una estrategia para enfrentar la violencia político-social del régimen y el plan de Hugo Chávez de mantener al pueblo agitado, pero sólo hasta cierto punto previamentecalculado.
Licenciado en la Universidad de Urbino (Italia), completó estudios en la Universidad Simón Bolívar. Autodefinido como un hombre de izquierda, en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) dirigió el Centro de Estudios Filosóficos. Su último libro, culminado en 2006, setitula: “Crítica de una revolución anunciada. Un discurso sobre Venezuela”.

-¿Cómó se puede “jugar el juego de la violencia con el ánimo de la paz”? ¿Plantea forzar la barra y precipitar la etapa de la represión?
-Yo no he querido dar la idea de que estoy incitando, no es ese el mensaje. Es un asunto cronológico. Creo que la situación económica tarde o temprano va a provocar protestas de todo tipo y entonces el Gobierno va a comenzar la represión. No estoy diciendo yo que salgamos
a la calle ahora. Lo que sí digo es que vamos a ver cómo torcemos esa represión, de modo que al Gobierno se le vaya de la mano el aparato represivo, que haya capacidad de interpretar esa represión para que ese aparato se vaya desmantelando, porque, supongo yo, dentro del Gobierno habrá corrientes que no son tan radicales y en una situación de represión callejera se pudiera quebrar esa unidad que está mantenida un poco artificialmente por Chávez.
Se trata de no jugar más un juego que el Presidente ya no juega. El nombramiento de la nueva gobernadora (Jacqueline Faría) es desconocer los resultados electorales. Ya está reprimiendo, pero lo hace de una forma que no tiene visibilidad internacional, como sí está pasando con Tailandia. Chávez se cuida mucho de que no haya ese tipo de violencia porque lo vuelve visible. El que (Antonio) Ledezma se quede sin sede y sin presupuesto es un acto violento, pero eso no es reportado por ninguna noticia en Europa.

-¿Cómo se tuerce esa violencia para restituir la paz?
-No se trata de salir a la calle pacíficamente, tampoco hacer como los polacos en la II Guerra Mundial, que se lanzaron en una carga de caballería contra los tanques alemanes. Hay violencia y violencia. En el desembarco de Normandía los nazis disparaban, pero los ingleses no lanzaban flores. Pero no se puede decir que la violencia del nazi era igual a la violencia del aliado -norteamericano o inglés- porque el aliado buscaba finalizar en la libertad. Ahí la violencia cobra otro sentido. Lo que yo digo es que ya no crean que la convivencia puede darse a estas alturas del juego. Y es que el juego está así porque Chávez lo puso así, porque así le conviene. Parece como si él estuviera jugando un partido de ajedrez y el rival no se da por aludido. Incluso cosas simbólicas, como cambiar los nombres, parecen no tener importancia, pero llamar Milicia Nacional Bolivariana a la Reserva, ya está diciendo hacia dónde van los tiros. Si se creen que Chávez se va a ir de Miraflores pacíficamente, están muy equivocados, él está rodeado de un montón de gente -cubanos, iraníes- que no tienen la cultura de convivencia de los venezolanos. Esos son los mitos que hay que eliminar.

-Los liderazgos de la oposición no han reaccionado y el ciudadano común actúa con aparente indiferencia.
-Yo tengo diez años escribiendo el análisis sociológico del chavismo. En 2003 yo obtuve, de ciertas fuentes, el programa de Chávez y lo está cumpliendo paso a paso. Cuando él habla de avanzar en la revolución, lo que va a hacer es cerrar los espacios que la clase media utiliza: centros comerciales, clubes, bienes que le dan algún tipo de significado a ese estilo de vida. A la gente hay que alertarle que lo que viene es comunismo bolchevique. Hay veinte tipos de comunismo, pero el que termina dándose en la realidad es el bolchevismo, que es un comunismo no marxista, leninista, stalinista, que se apoya en el ejército y que se desarrolla rápidamente en situaciones de escasez.
¡Cuidado! Mientras más haya situaciones de escasez, más le conviene a Chávez, porque él sabe muy bien que la venezolana es culturalmente una sociedad consumista. ¿Cómo eliminar el consumismo, que es lo que impide que la revolución pase del decreto a lo real? Pues eliminando los bienes que permiten el consumismo. La recesión mundial, que es cierta, Chávez la va a usar como excusa para la escasez. El Gobierno va a decir cuáles son los bienes básicos que usted puede tener, bien porque limita los dólares para importar o simplemente lo prohíbe. Si hasta ahora a la gente no le ha importado lo político -lo que le pasa a Ledezma le da igual- sí le importará no poder pasear en los centros comerciales. Los van a tocar ahí donde más les duele y eso es violencia también. De allí que la reforma constitucional incluye el problema del “enemigo interno”. ¿Ese quién es?, la clase media. Me extrañó que en estos días no hubiera protestas y es que si la clase media se hace la loca otra vez, se acabó lo que se daba. ¡Esto es Cuba!, pero no la que se está abriendo ahora, no, será la Cuba castrista, el relevo.

-Se alega como una excusa para la inacción que aún “hay mucho dinero en la calle”.
-Bueno, hay que concluir que eso forma parte de un plan estratégico de Chávez para que la gente no se dé cuenta. Porque una de dos: o nos hemos vuelto estúpidos todos, lo que es poco creíble, o hay una estrategia opiácea para narcotizar a la clase media, haciéndole creer que la política no es importante. En esto último el Gobierno encuentra un terreno muy abonado, porque la decepción política es histórica, pero la gente no se da cuenta que la política defiende lo social y lo social es el estilo de vida.

-Parte de la sociedad asume una actitud de súbdito ante Chávez. ¿Cómo se puede sensibilizar a ese sector?
-Hay mucha gente de clase media que está cuadrada con el chavismo por oportunismo, creen que el comunismo no se va a dar, y ya se está dando. A esa clase media no la vamos a poder contactar hasta que le toquen su estilo de vida. Esa gente no se da por aludida porque no tiene cultura política, están ahí por dinero. El gobierno de Chávez utiliza la misma estructura clientelar que los gobiernos anteriores para decirle a la gente: “aquí no pasa nada, esos son los oligarcas que están paranoicos”. El utiliza un esquema cultural muy arraigado para producir el problema que tú estás planteando: ¿cómo hacer para que esa gente cobre conciencia?, lo cual muestra que tiene una estrategia muy precisa.
Dicen: “hay mucho dinero en la calle”, pero ellos mismos no llegan al final de su propio razonamiento, que es: “Mientras haya mucho dinero, lo que tú adviertes no se va a dar, pero en el momento en el cual no haya dinero sí se va a dar”. (Jorge) Giordani lo dijo, muy ambiguo, pero lo dijo. Todo está preparado para que el país estuviera impreparado y entre en un estado de escasez y dentro del estado de escasez el comunismo se impone.

-¿Qué se puede hacer?
-Dentro de las reglas democráticas, nada. Tarde o temprano va a llegar la confrontación, pero esa vía es muy distinta si la comienza Chávez o si la comienza la oposición. Sólo en ese momento la clase media va a reaccionar y ahí es donde la dirigencia opositora tiene que tener ya una organización para captar el malestar a la espera de la represión, porque si espera el malestar para organizarse, pues está perdido el asunto. Hay que seguir el juego democrático como lo hace Chávez, que lo usa como fachada, pero preparándose para una confrontación. Hace ocho años yo escribía sobre los espacios de convivencia cuando se podía dar, pero a estas alturas hay mucho odio.

-Aquí se viven niveles de violencia física muy elevados, tal vez por eso la violencia política parece nada.
-Yo hablo de una cosa distinta de la violencia del hampa, de la violencia verbal, de la violencia no dialógica. La oposición tiene que prepararse, a la violencia se responde con violencia. Los venezolanos no podemos hacer como Gandhi. Yo me concentraría en el sector de la oposición que ya tiene conciencia política para organizar formas de violencia política propias. A la violencia política invisible hay que volverla visible. No hay que perder el tiempo en recuperar un sector de la clase media que debemos darla por perdida por ahora. Se trata de buscar la unificación de una parte mayoritaria -no necesariamente numérica, sino la que tiene claridad y compromiso- para organizarse para los eventos de confrontación que tarde o temprano van a
presentarse. Yo diría: déjense de buscar la unidad imposible y organícense. Sumaría a quienes tienen el conocimiento, la habilidad, y, aunque sea una oposición de menor cuantía numérica, que tenga mayor impacto mediático visible fuera de Venezuela. El asunto es crear una “agenda-setting” de los noticiarios extranjeros. Hay que ver cómo se solidifica a la gente que tiene intereses en común, pero que no quiere perder tiempo en eso de hacer política.
Cada vez que Chávez pierda una elección, va a sacar en la Asamblea Nacional una ley, una reforma, que aunque parezca legal, no es ética y hay una ética democrática que impugna esa legalidad. Desde afuera yo lo que veo es a la República Bolivariana contra Venezuela.

Me decía que Chávez tiene gran conocimiento de la antropología cultural del venezolano. Él ha exacerbado las peores pasiones y las usa en su beneficio.
-Lamentablemente él ha puesto el partido en ese nivel. Si él manipula las pasiones de esa forma, nosotros no podemos responderle con esgrima. Habrá que estar preparados para manejar también ese tipo de política. Por ejemplo, retomar el orden educativo por otros caminos, en donde la polis sea lo prioritario, la polis entendida como habla dialógica. Eso es algo que la oposición tiene que plantearse, la pregunta es cómo se lo plantea cuando Chávez amenaza con lanzarse la Ley de Educación y ahí de polis no hay nada. Lo que hay es comandante con “c” mayúscula en los libros de texto. Eso es una ofensa a cualquier ciudadano porque él no es el comandante, él es el Presidente y está al servicio de todos y de la República.
Elvia Gómez, EL UNIVERSAL